Ragnar lodbrok desafió su propio instinto. La leyenda cuenta que antes de ser el vikingo que la cultura nórdica hoy muestra como un líder sin fronteras, fue un campesino que con su espíritu guerrero se animó a derrocar al primer rey que se opuso en su camino. Su historia pasó de los libros al cine, y de la pantalla grande a la exitosa serie Vikings. Su vida fue un sueño de luchas y conquistas que miles de fanáticos en el mundo hoy veneran. En Giles mucho vikingo dando vueltas no encontramos, ni tampoco nuestra historia se asemeja –aunque las nuevas barbas algo tienen que ver- pero aunque suene raro, sí tenemos un punto en común: una vecina se animó a ser la escudera que la serie necesitaba y tras varios castings dejó la huella de su espada en las montañas irlandesas.
Vikings, la serie, está basada en las leyendas sobre el vikingo Ragnar Lodbrok, uno de los héroes nórdicos que saqueó Northumbria, Francia y Bretaña. La serie retrata a Lodbrok como un guerrero curioso y navegante, tecnológicamente innovador, ambicioso y rebelde, que hace construir un barco a su amigo Floki, para lanzarse a explorar los territorios al oeste de Escandinavia desobedeciendo al jefe tribal, el conde Haraldson, que ordena viajar hacia el este (orientación cardinal en la que se especulaba con gran riqueza en aquella época), como todos los años sucedía.
Lucrecia Archiopoli (32) viajó junto a su hermana Agustina a Irlanda con la visa de empleo en julio de 2014, su vida dio un giro inesperado que terminó con la obtención de la ciudadana italiana el año pasado. Elemento clave para poder desarrollarse en el país europeo. A 11 mil kilómetros de casa los días de la gilense hoy tienen otro color. Entre tantas actividades “Chopli” –como la llaman sus amigos- se anotó en un sueño. Sí, siendo fan de la serie Vikings y conociendo que se grababa cerca de su nuevo hogar imaginó con los ojos cerrados ser parte de esa historia. Deseo que se acrecentaba al atender en el café que hoy trabaja a varios de los actores que protagonizan la zaga.
“Todo se dio un día que yo estaba trabajando y apareció un argentino que yo conocía a tomar un café con una chica, él me comentó que venía de un casting para Vikingos. Obviamente ahí le pregunte que le habían pedido, que le preguntaron, donde era el casting. Tenía algunos compromisos a la tarde pero suspendí todo y fui al lugar donde se realizó. Había muchas personas, nos hicieron completar una planilla con nuestros datos y demás, me sacaron una foto y me fui a mi casa, así de sencillo era” relata Lucrecia sobre aquella primera experiencia, en la que tuvo la sensación de que su deseo se podía cumplir.
Los días pasaron de aquel julio irlandés y las novedades no aparecían. Claro está que esas “novedades” eran ni más ni menos que la aceptación de la productora. “Recién en noviembre recibí un llamado, fue un día que estaba trabajando así que no pude atender. Me comuniqué yo cuando llegué a mi casa pero no me dieron bola, solamente me dijeron que se iban a volver a comunicar conmigo. Pasó una semana y no aguantaba más los nervios, me volví a comunicar y me dijeron lo mismo, ya estaba desilusionada” contó Lucrecia vía WathsApp a Infociudad con un notorio resfrío, como consecuencia de las bajas temperaturas de allí. Nosotros en el pueblo “peleando” con los casi 40° de la primera semana del año.
“Luego de 10 o 12 días me llamaron y me preguntaron si tenía disponibilidad a fines de noviembre y yo decía todo que sí, ahí mismo me dijeron que me tenía que ir a tomar unas medidas en el lugar donde se filmaba” recuerda Lucrecia. Llegar al primer contacto con Vikings no fue fácil, como así tampoco ese primer día. Un diluvio en Dublín complicó su andar por el camino de tierra que llegaba al sector de vestuarios, tardó más de media hora bajo la lluvia pero llegó y se alegró, porque para la producción la gilense tenía que ser una escudera “me puse más contenta cuando me di cuenta que iba a estar del lado de los buenos” sentencia nuestra guerrera con un tono alegre.
En diciembre el sueño se transformó en parte de sus días. En la jornada de estreno llegó y, aunque su única experiencia como actriz había sido en una obra escolar en el Centro de Cultura, se las arregló para ser un extra a la altura de las circunstancias. En el mundo Vikings, Lucrecia se insertó y comenzó a trabajar -su participación fue rentada- entre los barbudos nórdicos y las mujeres de fuertes rasgos pueblerinos. “Todos los días se hacía algo diferente. El primero por ejemplo estuve en una escena con el actor principal. También caminé por el pueblo, cuidé el trono del rey y de la reina con el escudo, la lanza, el hacha todo, obviamente con mucha presencia” explica la protagonista.
Grabar una escena en Vikings por más simple que parezca lleva por lo menos 20 tomas. Nada es sencillo en el mundo de las super producciones. La gilense –única Argentina en grabar- fue parte de un grupo de 90 extras que se sumaron al notable equipo de producción y contenidos de History Channel, empresa que produce el éxito que comenzó en 2013 y hoy va por la quinta temporada con una sexta ya en curso –en esa aparecería nuestra vecina-. “Obviamente yo miro la serie y me sorprendía todo, no podía creer las cosas que estaba viendo. En exteriores me di cuenta que hay mucha “mano” a pesar que son lugares increíbles” y agregó sobre la tecnología en el trabajo “por ejemplo nos llevaron a todas las escuderas a sacarnos fotos a un estudio de fotografía, nadie entendía para que era, entonces nos explicaron que después nos “clonan” entonces cuando vos ves a mil personas peleándose en realidad es un “juego” digital”.
La diferencia horaria no fue un impedimento para compartir a la distancia la historia de nuestra vikinga. Entre mensaje y mensaje aparecieron las anécdotas, como cuando en una escena “Chopli” debía caminar detrás de un herido Ragnar pero no se “aguantó” y lo pasó. Claro el reto llegó al instante: “no, no, vos te tenes que mantener detrás del actor” sentenciaron desde la dirección. La escudera con aires de campo sigue dando batalla desde el otro extremo del mapamundi. A fines de este año Lucrecia volverá de visita a Giles ya que un integrante de su familia dará el “sí”. Seguramente traerá su espada, las Vikingas siempre marcan su territorio.






