El cambio político trajo aires de solidaridad en la Nación y Provincia. Ante el pedido de la sociedad, los Gobiernos decidieron dar señales de austeridad que quedó fuertemente marcada por la denominada Ley de Solidaridad. Algunos municipios siguieron esta línea.
Los gestos fueron variados: reducciones salariales, congelamiento, trabajo ad honorem y cancelación de contrataciones nuevas fueron algunas de las medidas tomadas. La exigencia fue tal que, Sergio Massa y Cristina Fernández de Kirchner, tomaron la decisión de congelar el salario de la planta política de la Cámara de Diputados y el Senado de la Nación.
Uno de los pioneros en adoptar medidas de este tipo en un municipio fue Guillermo Britos. El Jefe Comunal de Chivilcoy congeló los salarios de la planta política por seis meses. Algo parecido, pero con diferentes lapsos de tiempo, se hizo en Coronel Pringles, Salto, Cañuelas, Campana, Baradero, Luján, Arrecifes, San Pedro, Balcarce y Chacabuco.
En Mar del Plata, el intendente PRO, Guillermo Montenegro, oficializó una reducción salarial del 20 por ciento para su dieta y del 15 por ciento para los funcionarios. Asimismo, donará el dinero a las cuentas municipales. En Berisso, el peronista Fabián Cagliardi decidió bajar un 20 por ciento su sueldo, hasta el 15 por ciento en los cargos de secretarios, subsecretarios y delegados, 10 por ciento para directores y 5 por ciento para coordinadores de menor rango. La medida se aplicará por el lapso de un año.
En Castelli, Francisco Echarren, anunció que donará el 30 por ciento de su salario a instituciones sociales del distrito. Además, congelará el salario de la planta política y pedirá el mismo ejemplo a los integrantes del Concejo Deliberante.
Cómo este último caso, varios Jefes Comunales decidieron comenzar con sus salarios. Tanto en Las Flores, General Rodriguez y Necochea los intendentes, y algunos funcionarios, cumplirán funciones sin percibir salarios. Mientras que en Punta Alta, algunos concejales decidieron donar su salario al Fondo de Becas Estudiantiles Coronel Rosales. Otros distritos debaten medidas similares en las legislaturas.
En nuestra ciudad, a pesar de la crisis asumida, no se tomaron medidas de solidaridad política. Si bien, el municipio se adhirió a la Ley de Emergencia, no hay indicios de que el ajuste llegue a la planta política.
Cabe recordar, que el último mes la actual gestión tuvo problemas para pagar los sueldos de los empleados. El intendente Carlos Puglelli, en un contexto de crisis, decidió utilizar 17 millones de las reservas para pagar una obra que era responsabilidad de la gestión Vidal. El dinero de la provincia nunca llegó y el desbalance puso en jaque a la administración local.
Datos de latecla.info



