Tal como lo venían anticipando los pronósticos meteorológicos de este fin de semana, la inestabilidad y la densa humedad acumulada decantaron en un prolongado frente de tormenta. El agua comenzó a caer sobre San Andrés de Giles el domingo por la noche, pasadas las 22:00 horas, y la transición hacia el lunes se mantuvo bajo un persistente e ininterrumpido goteo que recién encontró su fin hoy por la tarde, alrededor de las 15:00 horas.
A diferencia de las tormentas de verano, el fenómeno se caracterizó por una baja intensidad pero una altísima constancia, lo que permitió que la tierra absorbiera el caudal de forma paulatina.
Según la estación meteorológica local fueron 82 mm de agua caída en poco más de 17 horas de persistencia. Con este último registro, San Andrés de Giles alcanza un total de 352 mm en lo que va del año 2026, una cifra que trae alivio a los perfiles del suelo en el sector rural del partido.
Sin mayores problemas en la planta urbana
A pesar del importante volumen de agua total, el hecho de que no se registraran picos de intensidad torrencial evitó que colapsaran los desagües pluviales. No se produjeron complicaciones grandes en las calles del casco urbano ni anegamientos severos en las zonas periféricas, manteniendo el tránsito vecinal con normalidad dentro de los parámetros de un día de lluvia.





