El acceso a la vivienda digna se ha consolidado como una de las deudas sociales más dolorosas y urgentes en San Andrés de Giles. Los datos del último Censo Nacional reflejan una realidad que preocupa: el 40% de la población de nuestro partido no posee vivienda propia y se ve obligada a vivir en hogares alquilados, cedidos o prestados, muchos de los cuales presentan serias deficiencias estructurales o situaciones de hacinamiento.
En ese dramático escenario, a comienzos de 2023, se encendió una luz de esperanza para decenas de familias gilenses. En enero de ese año, la gestión nacional encabezada por Alberto Fernández anunció la construcción de 70 viviendas del programa PROCREAR en nuestra ciudad. La iniciativa contemplaba la entrega por parte del Municipio de un valioso predio ubicado sobre la calle Presidente Arturo Illia, entre 501 y 503, -frente al Supermercado- cedido al Comité Ejecutivo del Fondo Fiduciario PROCREAR con el fin de completar el trazado del Barrio Familia Propietaria.

Durante los meses siguientes, el proyecto avanzó a ritmo vertiginoso. Se concretaron los movimientos de suelo y comenzó el levantamiento de las estructuras: un complejo de dúplex de 69 metros cuadrados, que incluía además cuatro unidades diseñadas en una sola planta y adaptadas para personas con movilidad reducida. La ilusión parecía tener fecha cercana de concreción.
La historia dio un giro drástico a fines de ese mismo año. Con la asunción de Javier Milei al Poder Ejecutivo Nacional y el drástico recorte impuesto sobre el presupuesto de la obra pública en todo el país, los trabajos en el predio de la calle Illia comenzaron a ralentizarse paulatinamente hasta quedar completamente detenidos.
Hoy, el paisaje es desolador. Aquellos muros que prometían transformarse en el hogar de 70 familias se convirtieron en ruinas expuestas al paso del tiempo, el vandalismo y el malezal. Lo que iba a ser un barrio modelo para el distrito hoy luce como un monumento a la desidia.
Ante la falta de respuestas y el cierre definitivo del programa, la administración municipal inició a fines de 2024 las gestiones legales para recuperar la titularidad de los lotes. En abril se envió una carta documento formal y el 11 de junio de 2025 se logró abrir un expediente formal en el Ministerio de Economía de la Nación para tramitar la restitución de las tierras al patrimonio de la comunidad. Sin embargo, los plazos burocráticos avanzan sin garantías claras.

El fantasma del remate
La preocupación en Giles aumentó considerablemente en los últimos días tras conocerse las medidas adoptadas por el Ministerio de Economía y la Secretaría de Obras Públicas de la Nación. A través de las Resoluciones 133 y 134 publicadas en el Boletín Oficial, el Gobierno de Milei oficializó la disolución del Fondo Fiduciario Procrear y anunció el remate privado de los predios en ciudades vecinas como Mercedes y Junín.
En el caso de Mercedes, se subastarán tierras donde quedaron truncas 141 viviendas, junto a lotes de Junín, con una base de liquidación que supera los 11,2 millones de dólares.
Esta decisión sienta un antecedente sumamente peligroso para el predio de San Andrés de Giles. La posibilidad de que la Nación resuelva liquidar mediante subasta pública tierras que originalmente pertenecían al ejido municipal —y que fueron cedidas con el único fin social de construir viviendas familiares—. En un distrito donde cuatro de cada diez habitantes no tienen casa, el destino de esos terrenos es un tema que requiere de una gestión urgente.







