Este martes 12 de mayo, las calles volverán a ser escenario de la Marcha Federal Universitaria. La movilización, convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) junto a gremios docentes, no docentes y federaciones estudiantiles, tiene como eje central el reclamo por la actualización del presupuesto para las universidades nacionales y la recomposición salarial del sector.
El conflicto no es nuevo. Esta marcha se replicó desde 2024 y los problemas vienen escalando desde el inicio del ciclo lectivo. El CIN reclama por el presupuesto operativo, las autoridades universitarias denuncian que los fondos asignados para el funcionamiento (luz, gas, insumos y mantenimiento) han quedado desfasados frente a la inflación anual, poniendo en riesgo la continuidad de las clases en el segundo cuatrimestre.
Según los distintos informes entre 2023 y 2026 las transferencias a universidades nacionales cayeron un 45,6% en términos reales.
También los gremios reclaman una paritaria que compense la pérdida del poder adquisitivo de los últimos meses, de hecho, desde la asunción de Javier Milei como presidente perdieron un 32% del poder adquisitivo. Los docentes tienen los salarios universitarios más bajos de los últimos 23 años.
Otro punto del reclamo es el desfinanciamiento de programas de ayuda estudiantil y de proyectos de investigación del CONICET.
El Gobierno ha puesto el foco en la necesidad de auditorías sobre el uso de los fondos que reciben las casas de altos estudios, un punto que ha generado cruces dialécticos con los rectores, quienes sostienen que las universidades ya cuentan con mecanismos de control interno y externo.
Argentina tiene a sus universidades públicas rankeadas entre las mejores del planeta, de hecho integran el 5% mundial, logrando el mismo nivel académico que las instituciones más costosas del mundo. Nuestro país pasó a estar entre los países que menos invierten en educación superior en el continente.
En 2025 el Congreso sancionó la Ley de Financiamiento Universitario. El presidente la vetó pero la legislatura la ratificó. Hoy siguen incumpliendola.
En total 438 docentes e investigadores renunciaron a sus cargos solamente en la Facultad de Exactas y Naturales de la UBA. Más de 1.000 docentes de la Universidad Tecnólogica Nacional renunciaron en el último tiempo. Estamos perdiendo conocimiento.
Dada la cercanía de San Andrés de Giles con importantes centros académicos como la UNLu (Luján) y las sedes de la UBA, se espera que un gran número de vecinos, docentes y estudiantes de nuestra ciudad se trasladen a la Ciudad de Buenos Aires o participen de las concentraciones regionales.
En Giles, la educación pública es un motor de ascenso social, y muchos jóvenes locales dependen de la estabilidad de estas instituciones para completar sus carreras. La marcha en Capital Federal comenzará a concentrarse pasado el mediodía en las inmediaciones del Congreso para marchar hacia la Plaza de Mayo, donde se leerá un documento conjunto entrada la tarde.





