Texto seleccionado por Juan Sofía
El Consejero de Gobierno don Manuel José García, fue a Rio de Janeiro en 1815 a llevar al embajador británico Lord Strangford una propuesta explicita – emanada Provincias Unidas, general Alvear—para convertir al Río de la Plata en colonia inglesa. No era una actitud aislada de Alvear ni de García: como lo dice este último en carta a Sarratea “en el país no se tenía por traición cualquier sacrificio en favor de los ingleses y aun la completa sumisión”. Era una propuesta sana y patriótica –en el otro concepto de “patria”—que tendía a defender las libertades políticas ante la amenaza creciente de los caudillos populares. Si la patria era el liberalismo ¿para que inventar un nuevo estado si existía Inglaterra, el gran país de la libertad? Por eso protesta Gregorio Tagle contra quienes querían una libertad argentina, existiendo en el mundo la inglesa: “tampoco han querido conocer la diferencia que hay entre defender una libertad ya establecida y el hacerla nacer y consolidar”.


Esto ocurre al mismo tiempo que Rivadavia ha ido a Europa con instrucciones reservadas –que no debe mostrar a su compañero Belgrano—tendientes a lograr el protectorado de una gran potencia, Inglaterra si es posible, que asegurase la existencia de instituciones liberales.
¿En toda la Argentina ese “país” que menciona García en su carta a Sarratea? Es, por lo menos, la Argentina formal que en 1815 detentaba el gobierno: pero había quienes se obstinaban en creer que un hecho así significaba el “crimen de los crímenes”. Entre esta Argentina que llamaremos “nacional” encontramos a José de San Martin, que había venido desde España a luchar por una “tierra” en la cual nació por accidente y por unos “muertos” que no eran los suyos: pero que la sentía y amaba como pocos criollos de larga ascendencia americana. Encontramos también a José Gervasio de Artigas que en 1813 había pedido inútilmente a la Asamblea Constituyente la declaración de “independencia absoluta”.
*Del libro “La historia de nuestro pueblo” Ediciones Zupa.





