La megadevaluación de la última semana se sintió fuerte en el incremento de los precios de los combustibles. El sector petrolero, que tiene directa vinculación con el dólar, debió ajustar sus valores en las estaciones de todo el país. El golpe fue contundente.
Si bien lo hicieron de diferentes maneras, las principales marcas aumentaron sus precios entre un 10 y 12 %. El incremento varía según la ubicación de las estaciones y otros factores, aunque siempre se toma como referencia lo que sucede en los grandes centros urbanos del país.
El aumento era esperado debido a la escalada del dólar, que en la última semana subió 23% al pasar de $31,57 -el 27 de agosto- a cerrar esa jornada en $39,04, luego de los anuncios del presidente Mauricio Macri y del Ministro de Economía Nicolás Dujovne. Cabe destacar que también comenzó a regir el impuesto a la transferencia de los combustibles (ITC), fijado por la Administración Federal de Ingresos Públicos.
En Giles los carteles ya cambiaron. YPF es la opción más económica -por muy poco- del mercado, fijando la nafta Súper a $37.15 y la Infinia a $44.47. El combustible Diesel 500 cuesta $31.75 y el Infinia Diesel $39.03. La empresa Axion fijó la Súper a $37.98 y la Premium a $44.98; la Diesel está $32.98 y la Euro Diesel $40.98. El GNC ronda los $16.79.
Las principales estaciones de la Ciudad de Buenos Aires tienen, aproximadamente, el litro de combustible casi cuatro pesos más barato. Esta diferencia radica en el costo de flete y otros impuestos. El precio de las empresas locales lo fijan las petroleras desde la propia central y de manera automática -se actualizan los surtidores-.
Teniendo en cuenta estos nuevos valores, llenar un tanque de un vehículo de gama baja (Renault Clio de 50 litros) con un combustible Súper cuesta $1.899. En el caso de los autos de alto rango (Volkswagen Vento de 55 litros) el número es bastante más alto, hoy completar el tanque con nafta Premium ronda los $2.474.
Según pudo averiguar Infociudad, los precios podrían volver a modificarse durante este mes por el incremento del barril del petroleo en el plano internacional. Igualmente la mayoría de los medios insisten en que los combustibles tras la devaluación estarían retrasados en un 10%. Por un lado o por el otro, la nafta volverá a aumentar.



