San Andrés de Giles fue una buena plaza para el voley en diferentes pasajes de nuestra historia deportiva. Tal vez el hito más recordado fue el equipo juvenil que se consagró campeón de los Bonaerenses y viajó a España, aunque también hubo otros buenos momentos; como cuando una selección juvenil nacional pasó unos cuantos días de preparación en la ciudad y hasta incluso se animó a varios amistosos con combinados locales.
Muy buenos entrenadores y jugadores de importante calibre pusieron a Giles como potencia en la región. Con el paso del tiempo la disciplina fue perdiendo protagonismo a nivel nacional, y por ende en el plano local. Los años pasaron pero el deporte no se olvidó. De hecho, en la actualidad, un grupo de vecinos se unieron con la fuerza de un remate para poner al voley en el lugar que se merece.
Este fin de semana fue el regreso formal del equipo Voley SAG integrado por Gianluca Damonte, Pedro Maggio, Gerardo “Yaya” Rossi, Gianluca Capusotto, Franco Cupaioli, Leandro Marengo, Facundo Montuori, Marcelo “Tato” Cazalá, Matías Campicci, Benjamín Di Batista y Santiago Valli. Los gilenses compitieron sábado y domingo en busca de una buena puesta a punto.
El primer día, el equipo se midió con Chivilcoy, Suipacha y Mercedes. Algunas ausencias claves provocaron la merma en el rendimiento general. Igualmente el saldo no fue malo, triunfo ante los suipachenses y dos derrotas.
En la jornada del domingo la historia fue otra. Los muchachos viajaron hasta la ciudad de Pilar para debutar en la Liga de Sinergia. La organización juntó a numerosos equipos de Buenos Aires en un espectáculo de gran nivel.
Los gilenses dentro de la cancha hicieron negocio en lo que fue su presentación oficial. En el primer partido contra Bestias de Escobar perdieron con lo justo 3 a 2. El segundo, contra La Huella, fue el despegue. Los de Giles ganaron 3 a 0 sin dejar dudas. El voley local pide pista.



