La cuarentena impuso cambios dentro de “Desafío Juvenil”, la organización evangelista internacional, responsable de la granja de Cucullú que ayuda a jóvenes adictos. En este sentido, se limitaron los ingresos y las visitas de las familias. Esto se sumó a otras medidas sanitarias, como por ejemplo el uso de alcohol en gel al momento de salir a vender los alimentos producidos por los residentes.
En la granja viven 11 personas, entre pastores y jóvenes en recuperación. “La cuarentena como tal no nos afecta, porque venir a hacer el programa es hacer una cuarentena de 15 meses. Lo único que cambió fue el tema de las salidas. Todos los que formamos parte del programa tenemos francos para ir a visitar a nuestras familias, y eso tuvimos que limitarlo” explica Demetrio Juárez, coordinador de Desafío Juvenil.
El programa
Los jóvenes se levantan a las 7 de la mañana y a las 8 empiezan con actividades religiosas como estudios teológicos o lecturas bíblicas. A partir de las 10, cada uno se ocupa de desempeñar el rol que se le fue asignado. “Hay chicos que están con el ganado, otros están con la huerta, o cocinando y limpiando, como así también hay algunos que se dedican a los trabajos de jardinería“. Al mediodía se detiene la actividad, y luego de almorzar se sigue trabajando hasta la hora de la cena. Para poder desconectarse la labor diaria, los chicos se encuentran en el salón de la granja, donde ponen música y ven películas.
La etapa final del proceso de recuperación, incluye salidas progresivas a la calle en las que se venden los productos de la panadería. Demetrio explica que la crisis económica se hace sentir: “Se ha notado una baja del 40% en las ventas, que nos afecta porque San Andrés de Giles representa una gran parte de los ingresos de la granja. Además, las iglesias no nos están ayudando porque ellas tampoco están recibiendo donaciones ya que los feligreses no pueden asistir al culto, ni comprar nuestros productos como hacían todos los domingos“. El programa todavía resiste a los embates económicos gracias al aporte de particulares y empresas, como así también gracias a que producen sus propios alimentos.
Para colaborar con Desafío Juvenil ya sea, comprando sus productos o realizando donaciones, hay que comunicarse al 011 – 1523786308, donde serán atendidos por el propio Demetrio. Para reducir los riesgos de contagio, los chicos de la granja vienen a la ciudad 3 veces por semana, ofreciendo pastafrolas, biscochuelos, pan, como así también, mermelada y dulce de leche casero.



