Ayer varios vecinos que viven alrededor del polígono denunciaron balas perdidas que llegaron hasta sus viviendas. El fin de semana, tras un curso de la Policía de la Ciudad, encontraron proyectiles en un tanque de agua y otro dentro de una habitación.
En diálogo con Infociudad, Diego Quevedo, Presidente del Tiro Federal de nuestra ciudad, explicó que decidió cerrar el lugar hasta que lo revise la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC), organismo del Estado para registrar, fiscalizar y controlar toda actividad vinculada con armas de fuego.
“El domingo a la mañana se presentó un curso, empezó la actividad y tipo 17 horas llegó un vecino con un proyectil, paramos las actividades, se suspendió todo“, aclara Quevedo, quien al día siguiente se encontró con dos municiones más que llegaron hasta las casas de los vecinos. “Hablé con Ravazzano, le presenté todas las documentaciones, y ahora quedamos en manos de ANMAC y de la Justicia”, sostuvo.
Respecto a los motivos, explica que “puede ser un error de instructor al armar mal un blanco, o un problema de estructura. Igual tienen rebote, son municiones blandas, es plomo desnudo, no es plomo encamisado, son municiones de entrenamiento las que se están usando”.
“La actividad fue detenida por mí, para quedarme tranquilo y que no vuelva a ocurrir”, expresó el Presidente del Tiro Federal quien suspendió todos los cursos programados y espera a que la ANMAC defina la situación.




