El municipio vecino tomó la decisión de destruir caños de escape y objetos generadores de ruidos molestos utilizados generalmente en motos.
Estos artefactos pertenecían a motos que fueron secuestradas durante operativos viales, al constatar que violaban la normativa mercedina. Allí no sólo está prohibida su utilización, sino que también su venta.
La destrucción estuvo a cargo de la Secretaría de Seguridad y fue realizada en el predio del ex Instituto Martín Rodríguez.
“Sin lugar a duda este tipo de acciones lo que hace es tratar de poner blanco sobre negro, e intentar de incentivar a nuestra población, por un lado, a respetar las normas y a trabajar más firmemente en materia de seguridad vial” destacó el intendente Juan Ignacio Ustarroz.
Otras ciudades ya han encarado iniciativas similares. Municipios como Alta Gracia, Los Toldos, Villa Mercedes y Arroyito, también destruyeron caños de escape libres, en pos de reducir la contaminación sonora.



