La vacuna contra el COVID-19 desarrollada por Pfizer y BioNtech logró pasar las primeras pruebas con éxito y la Argentina es uno de los países elegidos para probar esta vacuna. De este modo, gracias al conocimiento en enfermedades respiratorias virales de un grupo de investigadores, hoy se comenzó con la vacunación de voluntarios que participan de la última etapa de experimentación en el Hospital Militar Central.
Malena Rivero, vecina de nuestra ciudad y estudiante de medicina, fue seleccionada como voluntaria para probar esta vacuna. En diálogo con Infociudad, nos explica sobre esta nueva etapa y la importancia de que se pruebe en nuestro país.
“Lo que se va a evaluar acá es la seguridad y la inmunogenicidad, es decir si la vacuna genera anticuerpos y ahí es donde estamos nosotros los voluntarios. Se van a evaluar los efectos adversos que algunos ya se han visto en otros países, son muy leves, puede aparecer un sarpullido, inflamación en la zona de aplicación, pero hasta ahora no se han registrado casos de fiebre o efectos adversos graves”, explica Malena.
Se anotaron más de 25.000 voluntarios para el testeo de 4.500 personas, número del cual Malena forma parte. “El protocolo en el que yo entré consta de dos aplicaciones, la primera me la darían la semana del 24 de agosto, una vez que me la hayan aplicado son 21 días más que se espera para la segunda aplicación. Van a estar dos años haciéndome seguimiento en cuanto a laboratorios y pruebas clínicas para ver que no haya ningún problema con la vacuna”, detalla la estudiante de medicina y agrega: “los seguimiento te los hacen en tu casa no tenes que salir ni correr riesgo de contagiarte, otra de las cosas importantes es que te hacen un hisopado antes de ponerte la vacuna para chequear que no tengas coronavirus”.
También destaca que “hasta el momento está demostrado que la vacuna genera más anticuerpos que las persona recuperadas de covid, eso favorece la donación de plasma” y que “ser voluntarios para estos ensayos no solamente ayuda a un estudio a nivel mundial sino a nosotros como ciudadanos argentinos para que tengamos acceso lo antes posible.”
Es que al mismo tiempo que se avanza para dar con una vacuna eficaz y segura, se acelera también una competencia entre países para asegurarse una gran cantidad de dosis para sus propios ciudadanos. Como dice Malena, “los países más poderosos incluso ya han comprado dosis de vacunas que todavía no salieron”. Por eso, participar de estos ensayos nos da cierta prioridad a la hora de la distribución de la vacuna.




