Ayer se implementó en San Andrés de Giles, por primera vez, el nuevo horario comercial. Las empresas gastronómicas, sanitarias y de higiene tuvieron que adaptarse a bajar las cortinas dos horas antes, es decir, a las 18 horas.
La medida generaba incertidumbre en vecinos y comerciantes. Sin embargo, la prueba parece haber sido superada con creces. La ciudad mostró, a partir de las 18 horas, una considerable baja en el tránsito de personas a partir de la hora de finalización comercial.
Según contaron fuentes Policiales a Infociudad, la medida ayudó a disminuir el tránsito considerablemente ya que “muchos comercios optaron por trabajar de corrido”. De esta manera, los trabajadores no fueron a sus casas en dos oportunidades al día como lo venían haciendo.
A su vez, desde la Comisaría confirmaron que “no hubo grandes aglomeraciones de gente” en focos específicos. La fuerza de seguridad reconoció que el vecino “recibió bien la medida” y mostró “responsabilidad” con su accionar. “A las 18.30 horas ya no teníamos gente en la calle” confirmaron.
Esta política horaria, que fue pedida por la Policía y bien recibida por el Municipio, permite además identificar fácilmente a los vecinos que circulan sin motivo a partir de las 18 horas. Cabe destacar, que la fuerza también se encuentra controlando el uso de barbijos.



