El 13 de diciembre de 2018, Luciana Perna realizó la denuncia por acoso laboral en la Comisaria de la Mujer que hoy sacude a la opinión pública local. El conflicto, que se dio en el ámbito municipal, sumó un nuevo capítulo ayer con la difusión de algunas pruebas aportadas por la denunciante.
Perna, diseñadora en comunicación visual, ingresó al staff municipal en febrero de 2017. La joven profesional se desempeñó en el área de prensa, lugar que se adecuó a sus conocimientos técnicos. Sin embargo, las condiciones laborales no fueron las mejores.
Según el relato de la denunciante, los problemas con el Director de Prensa Hugo Scotti se fueron repitiendo con el correr de los días. “El decía que me iba a echar por el solo hecho de ser mujer” declaró Perna en la denuncia formal que realizó tiempo después.
Ante esta situación, Perna recurrió a sus superiores. El secretario de Control de Gestión, Gastón Arina; el secretario de Gobierno, Miguel Gesualdi; y hasta incluso, el propio intendente Carlos Puglelli, fueron puestos al tanto de lo que acontecía por la propia joven.
En mayo de 2018 el municipio tomó cartas en el asunto, o eso intentó. Tras notar que la situación no tenía una salida pacífica pusieron a Perna en otra oficina, ubicada en el primer piso del Palacio Municipal. Allí la profesional desempeñó sus tareas de diseño y redes sociales, entre otras tareas.
A pesar de separar las oficinas, las tareas de Scotti y Perna siguieron relacionadas. Todas confluían en la difusión de las actividades municipales, más allá de sus características particulares. La mala relación, según la denunciante continuó, y por ende se vio obligada a renunciar en noviembre de 2018.
Días después, con la difusión del caso Thelma Fardín, Luciana contó su versión sobre los hechos en las redes sociales. La situación, la reafirmó en la Comisaría de la Mujer al día siguiente. Por su parte Scotti, realizó un descargo público desestimando la denuncia.
“Esta denuncia es en todos sus términos una falacia total y absoluta. Con gran satisfacción he estado recibiendo desde el mismo momento de su publicación, infinidad de llamados telefónicos, mensajes y visitas en mi oficina de trabajo, que testimonian su apoyo absoluto a mi persona” destaca en uno de sus párrafos.
Scotti también hizo mención a una de las denuncias más fuertes realizadas por Luciana Perna, quien lo acusa de haber dicho que “no la encerraba en la oficina y le rompía el orto solo porque le falta carne”. Sobre eso último dijo que “no es ni ha sido en mi vida una costumbre utilizar un vocabulario tan soez, desubicado y vulgar”.
La investigación municipal
El municipio de San Andrés de Giles inició un sumario –investigación– a cargo del Dr. Leandro Zanella. En el procedimiento se citaron a las partes a declarar y a varios empleados municipales.
Perna, reafirmó la denuncia que realizó legalmente y presentó, el 26 de diciembre de 2018, dos pruebas claves: una conversación con Arina y un video de Scotti haciendo una referencia negativa hacia el género opuesto.

Teniendo en cuenta esto (ver foto), el municipio tuvo las pruebas disponibles hace tres meses atrás. Sin embargo no tomó ninguna medida al respecto, ni siquiera aclaró la situación públicamente.
Otro dato a tener en cuenta, es que ante el pedido del HCD, la gestión Puglelli se negó a dar información por considerar la investigación “bajo secreto de sumario”. Desde el ámbito de Perna, afirman que por lo menos otra persona del staff municipal confirmó los dichos de la denunciante.
Perimetral
Desde el 12 de febrero, la justicia le otorgó a Luciana Perna el beneficio de la medida perimetral ante el funcionario. La misma comprende 300 metros alrededor de su domicilio y se extiende por un plazo de 180 días.



