Esta tarde, la Selección Argentina se enfrentará a Inglaterra en un partido que, más allá de lo estrictamente deportivo, despierta en los argentinos heridas que nunca se van a cerrar y un profundo sentimiento de pertenencia. La rivalidad con el país que se apropió de las Islas Malvinas sigue presente, y el fútbol, una vez más, se convierte en el escenario donde se cruzan la pasión popular y la memoria histórica.
Para conocer la mirada de un protagonista directo de aquella gesta, Infociudad visitó esta mañana a Marcelo Marano, combatiente de Malvinas, quien brindó su reflexión sobre el cruce entre el deporte y el sentimiento malvinero.
“En realidad, los argentinos somos muy pasionales y tenemos dos pasiones que son el fútbol y Malvinas y son dos circunstancias que unen a todos los argentinos en todos los ámbitos y Malvinas es una cosa y el deporte, es otra”, comenzó diciendo Marano.
El excombatiente reconoció que ambos sentimientos pueden convivir en el corazón de los argentinos. “¿Los podemos mezclar? Sí, lo podemos mezclar porque el sentimiento pasa por ambos lados entonces es una cosa que estando de un lado o del otro tiene un poquitito de cada cosa. Nosotros nos hubiésemos jugado un fulbito allá en Malvinas y hoy en la cancha se podría llegar a sentir ese sentimiento malvinero y estoy seguro que en cada jugador de los que nos está representando algo interiormente van a sentir al respecto de eso. Algún brillito en los ojos les va a salir y en la tribuna algo va a pasar también”, aseguró.
Sin embargo, el combatiente de Malvinas marcó una distancia y fue claro al pedir que no se confundan los planos. “Pero yo desearía que se separe lo que es deportivo con lo otro porque son dos ámbitos completamente diferentes, aunque en el fondo tienen un sentimiento parecido, por ese sentimiento que dio Malvinas en un principio y que da el fútbol también de la unidad, de unificar criterios y de ir en busca de algo con todo lo que sale desde las tripas que tenemos cada uno, desde lo más interno“, reflexionó.
Para cerrar, Marano expresó: “Así que entiendo que el fútbol es una cosa que Malvinas es otra, que están conectados pero por el sentimiento y el deseo del argentino de que todo concluya de la manera más justa.”
De esta manera, el mensaje del combatiente invita a vivir el partido de esta tarde con la intensidad que el deporte merece, sin perder de vista el respeto y la memoria que la causa Malvinas demanda, pero entendiendo que son dos escenarios diferentes que, aunque se tocan en el alma del pueblo argentino, no deben confundirse.






