¿Cuándo fue la última vez que visitaste la biblioteca? En lo personal, años atrás, me invitaron a ir. Y fue ese día que me cayó la ficha: ese edificio es más que sólo una colección de libros y libros acumulados en un sinfín de estanterías. Su valor va más allá de lo intelectual, es un símbolo de la cultura tanto gilense como humana.
En principio sus orígenes podrían no representar ninguna maravilla narrativa, no hay historias de superación o traición, pero sí evocan un fuerte compromiso con la comunidad. El moderno edificio que hoy conocemos sobre la calle Rivadavia entre Belgrano y Mitre no fue construido sino hasta 1997, en un terreno que previamente albergaba una antigua casona que perteneció al Dr. Fernando C. Lillia y que fue donado por dirigentes del Club Argentino de Servicios del distrito con ayuda económica gubernamental. En sus inicios, allá por 1900, la biblioteca fue fundada por un grupo de docentes de la Escuela N° 1 dentro de su antiguo edificio bajo el nombre de Juan Bautista Alberdi, el célebre ex-presidente cuyo mandato marcó el hito de la primera Constitución Nacional.
Aquella primera versión operó hasta 1927; se cree que debido al difícil acceso para el público, en 1924, el entonces director del Consejo Escolar Luis Tatasciere organizó una asamblea que acabó por crear una comisión a cargo del Dr. Horacio Ruggiero, de tradición radical, para construir un edificio en 25 de Mayo y Belgrano. La inauguración de ese segundo edificio coincidió con la visita del gobernador de la época Valentín Vergara en el marco del centenario de la Ayudantía de Parroquia que cumplía el pueblo La biblioteca actual es, por ende, la tercera casa del espacio cultural.
Su esencia popular
Adicionalmente, el hecho de que la biblioteca sea popular es algo no menor. Las bibliotecas populares, como la nuestra, son asociaciones civiles autónomas, sin fines de lucro, creadas por vecinos (como aquellos docentes en nuestro caso) que se sostienen mediante cuotas societarias, eventos y subsidios estatales. Tienen como objetivo brindar un espacio de consulta, expresión, educación y desarrollo sociocultural; su concepto se basa en los Clubes de Lectores que concibió Benjamin Franklin en 1727 en Estados Unidos.
Podría considerarse que es popular por el mero hecho de que su uso es gratuito y le da algo de belleza al nombre, no obstante la etiqueta de “popular” requiere de otros requisitos para ser obtenida; partiendo de la ausencia de una institución de esa índole en la comunidad hasta la oficialización jurídica -la personería se logró en 1927. Como datos adicionales, también se requiere una apertura de al menos veinte horas semanales, acceso a todo el público con atención libre y gratuita, un cartel en la fachada que indique su carácter popular, un gran salón multiuso, y un fondo bibliográfico heterogéneo básico para todas las edades.
¿Por qué es tan imperativo cumplir con estas condiciones? No es una simple formalidad, es una habilitación para formar parte de la CONABIP (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares) y de dicha forma obtener tanto un aporte económico adicional al gubernamental como una entidad donde nuclear en conjunto con otras bibliotecas. Sumado a estos ingresos, es importante resaltar el presupuesto obtenido por cuotas de los socios, cuyo coste mensual es relativamente bajo para los beneficios que provee, y que la mayoría de juntas directivas trabajan ad honorem.
En el caso de San Andrés de Giles, el corazón de la biblioteca popular está en su comunidad, como su nombre bien indica. Además de recibir donaciones por parte de los vecinos, dentro de la misma se efectúan diversas actividades de carácter cultural libres y gratuitas para el público. Las más recientes incluyen conciertos, jornadas de lectura y análisis, entrevistas y hasta se dictó un encuentro de yoga; a su vez, anualmente se realiza el conocido viaje a la feria del libro. Cada una de estas características, actividades, y aportes que nuestros vecinos hacen a la institución desde dentro y fuera de ella, dotan a la Biblioteca Popular Juan Bautista Alberdi de la capacidad de ser un espacio intrínseco de la historia, cultura, e identidad gilense.

Viviana Scao, una historia ligada a la pasión por los libros
Viviana Scao se desempeña como directora de la Biblioteca Popular Alberdi desde hace 4 años, mas empezó a ser parte de la comisión directiva 25 años atrás, un año después de mudarse a Giles. Para ella, lo más importante es valorar “Que la biblioteca es de todos”.
[B.L] ¿En qué consiste tu trabajo?
[V.S] Mi trabajo es organizar las tareas en general de la biblioteca, todo lo que tiene que ver con la parte del inventario y la compra de los libros, con el trabajo en relación con el personal, que en este momento estamos con Jacqueline, y un montón de cosas como, por ejemplo, cuando se rompe una canilla, o cuando hay que ir a comprar artículos de limpieza, es como una casa, vos en una casa te ocupas un poco de cada cosa. Todo lo que es la coordinación de todo eso me toca a mí, o sea, es mi responsabilidad.
[B.L] ¿Cuál es el lector promedio de la biblioteca? ¿Qué es lo que más se ve?
[V.S] Tenemos como tres grupos bien marcados con los que podríamos armar un podio. En primer lugar hay un grupo adulto donde interesan las novelas. En un momento el director anterior, Lucas Carrizo, decía que las novelas “para las chicas” eran las novelas románticas y demás, pero ahora eso se oxigena un poco y se agregaron los policiales. Hay una gran cantidad de gente que le encanta leer novelas policiales de los nuevos autores, novelas de misterios con esos casos y son los que conforman el primer núcleo. El segundo núcleo es el público infantil, que sus padres, sus abuelos los traen a la biblioteca. Y el tercer grupo es el grupo de los adolescentes.
A mí me encanta porque vienen y te dicen: “¿Tenés este libro?” Y te muestran en el teléfono la portada del libro que quieren, con los datos, con autor, con título, con todo. Es genial eso, es genial porque ese trabajo previo, no es que vienen por venir, vienen porque les gusta lo que van a hacer. Hay muchos chicos que cuando se sientan en algún lugar, en un espacio de la biblioteca, que leen acá, otros que se lo llevan y muchos de esos chicos también vienen a hacer sus tareas de la escuela acá. Por supuesto que no es como en los años 80, donde esto era un alboroto de gente todo el día, pero siguen viniendo los chicos, siguen teniendo como referencia y como lugar para poder contar con él a la biblioteca.
[B.L] Yo me imagino que uno de los grandes beneficios que tiene la biblioteca es la posibilidad de salir de ese espacio ruidoso de la casa, distinto.
[V.S] Sí, pero también hay muchas familias que no están en la casa. O sea, no hay una mamá y un papá para poder recibir por ahí a cuatro o cinco compañeros. A ver, ¿Por qué te digo esto? No por desconfianza de los hijos, sino por una cuestión de seguridad de que cuatro o cinco adolescentes no estén solos en una casa. Acá saben que vienen y que no solamente cuentan con el material, sino también con la mirada de un adulto. Nosotros no somos “babysitter”, pero sí los miramos. Por supuesto vamos a estar mirando que no estén haciendo nada que no corresponde, o que se traten mal, o que se lastimen. Bueno, esas cosas están aseguradas también.Entonces hay mucha gente y que salen de la escuela, sobre todo el colegio hermanos, el colegio N° 1. O sea, los colegios que están en la cercanía y que vienen al toque para acá. Eso también es algo que últimamente venimos viendo bastante.
[B.L] Dentro de todos los libros que tenemos acá, que es un arsenal formidable, ¿Qué dirías que es lo que más se lee? Porque ya me mencionaste varios grupos.
[V.S] Lo que más se lee son los libros más nuevos que tiene la biblioteca. Que no quiere decir que sean nuevos porque nosotros le decimos nuevos. A ver, están los nuevos que adquirimos en la feria del libro, por ejemplo, pero también hay muchos libros por donaciones que recibimos.
Esa donación que ves (En referencia a unas grandes pilas de libros, situadas frente a las mesas) todavía no han sido ingresadas. Quizás un libro viejo, una edición de 1979, por decir una fecha cualquiera, pero para la biblioteca es nuevo porque por ahí no contaba con ese título. Entonces, esos generalmente están en ese sector para que el socio vaya viendo las incorporaciones. Pero sin ninguna duda, el sector que más se mueve es el de las novelas, que es todo lo que está contra la pared.
Hay un sector de novelas en general, pero también están divididos por novelas de acuerdo a las nacionalidades de los autores. Novelas estadounidenses, novelas inglesas, españolas, rusas, y así. Literatura más que novelas.

[B.L] Bueno, la verdad que viendo todo esto me parece obviamente un logro inmenso, teniendo en cuenta el esfuerzo que se hizo desde que nació el espacio…
[V.S] Y vos pensá que hace 126 años que la biblioteca está en pie. Es una biblioteca, una de las más viejas de la provincia de Buenos Aires. Y esto no te lo digo yo, nos han invitado de la legislatura de la provincia de Buenos Aires para reconocernos. La biblioteca está al día absolutamente con todos sus papeles, pero con todos.
Porque como esto no es ni nacional, ni provincial, ni municipal, esto lo administra una comisión directiva que son los socios mismos. Entonces todos esos papeles a través de las asambleas, a través del estatuto que hubo que hacer, de la personería jurídica, todos esos papeles que hacen a la institución, está todo en un absoluto orden. Entonces eso también hace que la biblioteca se fortalezca.
Usó un espacio fortalecido también por eso, y no es de ahora. Son 126 años, es mucho tiempo. Ojalá dentro de 126 más alguien diga que hace 250 que estamos andando. Esa es la idea, esa es la intención que tuvo la gente que pensó en este espacio y que es el espíritu que perdura también a lo largo del tiempo.
[B.L] ¿Tienen algún proyecto a futuro?
[V.S] Subsistir es el mayor de los proyectos, te digo. Que no es poca cosa. Como a todos, nos llegan las restricciones, sobre todo a partir de la cuestión económica. Podés pensar que hace unos años atrás éramos cuatro personas trabajando acá y ahora somos dos. Hace un año que la última compañera que renunció no hemos podido reemplazarla todavía, y eso es todo por cuestión económica. El proyecto que tenemos, así como la vida de la biblioteca, es mantener la biblioteca actualizada la mayor parte que se pueda.
Por el otro lado hay una firme decisión de la comisión directiva de que la cuota siga siendo una cuota accesible. Para que todo el mundo pueda tener la posibilidad; acá el que se inscribe como socio pensar que paga una cuota de 5 mil pesos al mes. Al año no cubre un libro y tiene el beneficio todo su grupo familiar. Por cada socio que tiene efectivo la biblioteca hay cuatro personas más que lo están usando en promedio, entonces es mucha gente y la idea es esa. Igualmente cualquier persona puede venir y utilizar todas las instalaciones y todo el material de la biblioteca sin un peso, por más que no sea socio. Ese es su carácter popular.
Nosotros tratamos siempre de traer autores que presenten sus libros, que el autor directamente venga a hablar con nuestros socios. Tienen una una prioridad absoluta los escritores de San Andrés de Giles, que hay muchos y que publican muchos libros y tienen las puertas de este espacio abierta para presentar sus libros siempre.
Después también promociones de actividad cultural de diferentes índoles, La musical es una de las que le sigue a la literaria, pero bueno, hemos tenido charlas de todo tipo, de profesionales de diferentes áreas que tienen que ver. Eso sería como nuestro proyecto anual y el que tenemos ganas de mantener de la mejor manera posible. A mí me encantaría, no sé, traer a los cantantes del Teatro Colón y hacer un espectáculo musical en la calle, pero bueno, todavía el presupuesto para eso no nos da, por ahora.
[B.L] Por último, a la persona que es socia, que viene, que lee, y también a la que viene y no lo es, si le pudieras decir algo ahora mismo, ¿Qué le quisieras decir?
[V.S] Que siga viniendo, que no deje de venir nunca, que no se compre un Kindle y que si se lo compra lo use para algunos libros, pero para otros que los venga a buscar acá. Que siga colaborando con la biblioteca y que siga entendiendo también que la biblioteca es de todos. A veces cuando a nosotros nos pasa con Jacky, por ahí cuando reclamamos libros que la gente debe desde hace mucho tiempo y que nos cuesta recuperarlos, y no estoy yo recuperando algo mío. Estoy recuperando una propiedad de la biblioteca, que también es propiedad tuya y de tu abuela María Inés, que también es socia. Entender eso, que tengan también ese sentido de pertenencia para que la cuiden a la biblioteca y también para que las generaciones que vienen estén preparándose para tomar nuestros lugares. En algún momento nosotros vamos a dejar estos lugares para que los prosigan otros vecinos, que son los jóvenes de hoy, que son los que tienen que empezar a tomar la posta en un montón de cosas. A esos también están invitadísimos, para que sientan propia la biblioteca. Eso es lo que yo les diría, que se adueñen del sentimiento que la biblioteca les deja.
La biblioteca se encuentra abierta de Lunes a viernes, de 9:00 a 12:00 y de 15:00 a 18:00 horas.






