En el Día del Veterinario, desde Infociudad conversamos con Florencia Straka, una de las profesionales al frente de la Clínica Veterinaria San Andrés, ubicada sobre calle Rawson, casi San Andrés. Junto a su pareja, Mauricio Camacho, comparten no solo la profesión, sino también el desafío de llevar adelante su propio espacio, donde atienden a diario a mascotas de San Andrés de Giles y de ciudades cercanas. En esta entrevista, Florencia repasa sus primeros pasos en la profesión, habla del vínculo que construyen con los vecinos, cuáles son las consultas más frecuentes y reflexiona sobre una vocación que, asegura, volvería a elegir.
Infociudad: ¿Hace cuánto sos veterinaria y desde cuándo trabajás profesionalmente en Giles?
Florencia Straka: Me recibí en marzo del 2022. Estudié en la Universidad Nacional de La Plata. Y estoy trabajando profesionalmente más o menos en Giles desde el mismo año, enseguida de recibirme. Primero empecé a trabajar en una veterinaria en La Plata de 24 horas de urgencias. Y antes de recibirme y después de recibirme, estuve trabajando unos meses ahí. Después en una veterinaria de La Boca. Pero, bueno, después empecé a trabajar acá en Giles. Empecé con domicilios.
Empecé trabajando junto con Antonia Miroglio, era una de las vetes que estaba en el staff. Y el 26 de diciembre del 2023, junto con mi pareja, pusimos nuestra propia veterinaria, que es donde estamos trabajando ahora actualmente.
IC: ¿Cómo vivís el ejercicio de tu profesión en una ciudad como Giles? ¿Cómo es el ida y vuelta con los vecinos y sus pacientes?
FS: A mí siempre San Andrés de Giles me gustó mucho por la tranquilidad que se vive comparado con otros lugares. Para mí es muy lindo trabajar en un lugar y tener pacientes que son vecinos y que te los cruzás todos los días, te van contando cómo van las mascotas. Es como una gran familia que se ha formado, especialmente desde que abrimos nuestra veterinaria, y eso lo valoramos un montón.
El ida y vuelta con los vecinos y los pacientes… tratamos de que nos sientan como que somos parte de la familia y tener una relación muy fluida con ellos. No solamente lo que es una relación profesional y paciente, sino que también nos sientan como parte de su familia, porque muchos nos hacen sentir así por el afecto que tienen a sus mascotas.
IC: ¿Qué tipo de consultas reciben en su veterinaria con más frecuencia?
FS: Las consultas son variadas. Tenemos desde muchas urgencias, muchas cirugías, de castraciones hasta cirugías de urgencias.
Mauri se especializa en hacer cirugía, entonces tenemos bastantes consultas de eso, bastantes procesos quirúrgicos. Hacemos mucha internación, nos encanta la internación y nos encanta también lo que es el trabajo de urgencia porque los dos nos formamos en una clínica veterinaria donde se atendían urgencias, entonces tenemos bastante especialización en eso.
También yo me especializo en medicina felina, entonces recibo muchas consultas, no solamente de acá de Giles, sino de ciudades cercanas, sobre medicina felina, que por el boca a boca han llegado a nuestra veterinaria.
Tenemos por suerte mucha variedad de consultas. Tenemos desde la primera consulta para vacunación, la primera vacuna y la primera parasitación de la mascota, y después en los planes sanitarios y todo. Tenemos una variedad grande de consultas.
IC: ¿Cómo viven el Día del Veterinario hoy?
Florencia Straka: Vivimos el Día del Veterinario trabajando. Hoy trabajamos como todos los días. Hoy en la mañana tuvimos cirugía, por ejemplo una castración y una extirpación de una masa tumoral. Después también tenemos una cirugía de una gatita, tenemos internados, tuvimos consultas. Lo vivimos trabajando. Capaz que a la noche hagamos alguna cena o algo, pero el Día del Veterinario siempre lo hemos vivido trabajando.
IC: ¿Qué significa para vos ser veterinaria?
FS: El ser veterinaria para mí es la profesión más linda, por lo que uno tiene que aprender y todo el estudio que hay que hacer para brindar la atención, y después la relación que vos generás con cada paciente.
La verdad que es muy satisfactorio para nosotros ver cuando nos traen el cachorro desde el primer día y ver su crecimiento, ver cada etapa de la mascota con los propietarios, cada etapa de vida. Y después acompañarlos cuando son adultos o cuando son más viejitos.
Es muy lindo, y lleva también mucha carga emocional porque es dificilísimo separar los sentimientos, porque somos seres humanos y del otro lado hay un ser tan noble como puede ser un perro, un gato, un caballo o lo que vayamos a atender.
Entonces es una profesión que involucra muchos sentimientos, pero es maravillosa y yo la volvería a elegir porque la verdad que te da mucha satisfacción a nivel emocional. Si bien es cansador, si bien lleva mucha carga mental y mucha carga emocional porque no todo es color de rosa y no siempre todo es hermoso, porque tenés días buenos y días malos con los pacientes o días buenos y días malos con los propietarios, es una profesión que volvería a elegir porque es maravillosa.
IC: ¿Cómo llevan la vocación y el día a día siendo veterinarios los dos con tu pareja?
FS: La verdad que somos un gran equipo. Siempre fue nuestro sueño ser veterinarios. Arrancamos a estudiar la carrera juntos, hicimos todo junto, nos recibimos casi juntos.
Si bien cada uno se especializa en diferentes cosas, ambos complementamos eso en función de brindar lo mejor para cada paciente.
Y nosotros siempre vamos en familia, porque los que nos conocen saben que siempre andamos con las nenas. Tenemos una nena chiquitita que hace poco cumplió un año, y la más grande que va a cumplir 10. Ellas también están acostumbradas a estar siempre en la veterinaria, ya crecen entre los animales, y eso también es muy lindo para ellas y para nosotros, tenerlas siempre con nosotros.
Tener una pareja veterinaria y trabajar los dos de lo mismo, la verdad que a nosotros nos encanta y creo que formamos un buen equipo.






