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La Libertad Avanza local en Narnia: pide un colectivo municipal para el tramo Giles – Luján

El bloque libertario gilense le pide al Estado local que solucione un problema que el Gobierno Nacional creó. Insólito.

Cuándo se comunicó el orden del día miré el punto 19 dos veces, el mismo destacaba que se “evalúe la posibilidad de implementar un servicio municipal de transporte complementario desde San Andrés de Giles-Luján”. Después de reelerlo me comuniqué con administración para ver si no se trataba de un error de tipeo. Pero desde el Honorable Concejo Deliberante me lo confirmaron: estaba todo bien, el bloque de la Libertad Avanza presentó el proyecto. Sí, los mismos que generaron el deterioro del transporte a nivel nacional, le piden al Estado local una solución que ya saben es imposible de alcanzar.

El proyecto que presenta la Libertad Avanza es insólito por donde se lo mire. Desde su redacción, de hecho el propio concejal Diego Jauregui (PRO) lo criticó en la sesión al destacar que existe “una incongruencia ideológica entre el bloque y lo que el proyecto solicita” y que “la comunicación no es concreta”; hasta en la proyección real de incorporar un colectivo para que haga, anda a saber en que frecuencia, un tramo tan particular como el de Giles – Luján. En definitiva, parece que los ediles vieron un problema en las redes y procedieron a “hacer algo”. Claro, algo que suena más a un proyecto para el HCD de Narnia que el de Giles.

Y esta crítica no es caprichosa. Es la descripción de una realidad que millones de pasajeros sufren en la Argentina y miles en San Andrés de Giles. Un problema que viene de varios años pero que desde que Javier Milei asumió la responsabilidad de gobernar se aceleró vertiginosamente. Y los datos no mienten: según un informe de la UBA, las empresas redujeron un 40% los servicios y los aumentos de tarifas superaron el 1.000% motivados principalmente por la quita de subsidios nacionales, la desregulación de las tarifas locales, el aumento del combustible y un cambio drástico en la política de financiamiento del transporte.

La Libertad Avanza local, que pidió el voto para Javier Milei y defiende su política de ajuste y reduccionismo, le solicita ahora al Estado local que se haga cargo del problema aunque suene insólito. “Nos toman de tontos. Le toman el pelo a los estudiantes, a los trabajadores y a todos los que están siendo perjudicados todos los días” expresó desde su banca el concejal Lautaro Acha (FDT).

Augusto Bianchi (LLA) se defendió en el recinto, explicó que se reunió con usuarios y que el proyecto de su espacio “busca pedirle información al Departamento Ejecutivo sobre la posibilidad de poner un servicio local en ese tramo” y añadió que “la necesidad de la gente no tiene una ideología”. La concejal Sandra Aranda (LLA), ante la avanzada de sus compañeros, intentó no mostrarse tan estatista: “Hablamos que los vecinos pagan un pasaje, no que sea gratuito”. ¡Menos mal que lo aclaró!

Es una pifia fea y que ofende. La Libertad Avanza tiene herramientas para intervenir en este conflicto de manera real. Sin ir más lejos, puede llevar el reclamo local a la Secretaría de Transporte de la Nación, principal responsable de esta situación.

Al municipio no le sobra nada y está a la vista, seguramente existen muchas cosas para criticar desde cualquiera de los arcos políticos e incluso desde la comunidad, que viene llenando de notas la legislatura local; pero justamente, tirarle el fardo de un problema como este es completamente absurdo.

Ahora más se entiende cuándo los pasajeros, ya cansados de promesas y de viajar en pésimas condiciones, destacan que nadie los defiende. Si las soluciones que se ocurren son éstas, lamentablemente la cosa va a seguir igual por largo rato.

La motosierra al transporte

Para desentramar la complejidad de la crisis del transporte, es indispensable partir desde la base. El sector se encuentra atrapado en una doble pinza: la disparada internacional de los combustibles y el drástico ajuste en las partidas presupuestarias ejecutado por la administración central. Una de las principales víctimas de este recorte es el Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte (FFSIT) que sufrió una caída real del 17,5% en la transición presupuestaria entre 2025 y 2026.

Si bien la partida muestra un incremento nominal del 7,6% (escalando de $962.443 millones a $1.036.040 millones), la inflación devoró el poder de compra: medido en pesos constantes, representa un desplome de $219.948 millones. La consecuencia directa es un escenario de desinversión estructural donde el usuario abona una tarifa cada vez más alta por un servicio que recibe cada vez menos mantenimiento público.

A esta desfinanciación de infraestructura se suma el desmantelamiento y la quita de algunos de los subsidios operativos. El primer golpe federal se ejecutó en febrero de 2024 con la eliminación del Fondo Compensador al Transporte Público del Interior, desatando una fuerte disparidad tarifaria entre las provincias. El capítulo más reciente y polémico de esta reestructuración se consolidó en mayo de este año, cuando una resolución de la Secretaría de Transporte de la Nación ratificó el cese de los subsidios destinados a los pasajes gratuitos para personas con discapacidad y sus acompañantes, un beneficio histórico amparado por ley que ahora queda desprotegido.

La Nueva Metropol en el conflicto

En enero de este año el secretario de Transporte de la Nación, Luis Pierrinipresentó su renuncia al cargo. Según indicó, su paso al costado se debió a motivos personales. Sin embargo, La Nación publicó que un grupo de empresas señaló un supuesto desvío de fondos por $30.000 millones vinculado al reparto de subsidios.

Según esa nota, el desvío en cuestión tendría como protagonista a la compañía La Nueva Metropol. Si, justamente la que opera en Giles y hace ese tramo que la Libertad Avanza solicita la intervención municipal tras un recorte generalizado de sus servicios.

Desde La Nueva Metropol negaron las acusaciones. “No hubo tal maniobra, sino que es una suerte de vendetta”, publicó La Nación. Explican que todo sucedió cuando se anunció que el grupo había firmado un acuerdo para traer 150 colectivos fabricados por la compañía china King Long que funcionan a gas natural comprimido (GNC) y que se van a pagar con el incremento que abona el gobierno porteño a los que cambien sus flotas por motores ecológicos.

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