Enclavada en la zona rural de San Andrés de Giles, la Posta de Figueroa es mucho más que una estancia. Su historia, que se remonta al siglo XVIII, la convierte en un lugar emblemático de la región y en un testigo privilegiado del paso de grandes figuras de la historia argentina.
Fundada entre 1755 y 1759 por Tomás Figueroa, un sargento mayor oriundo de Santa Fe, esta estancia comenzó a tomar forma con la compra de tierras pertenecientes a María Rosa de Giles, la viuda de José Ruiz de Arellano. A lo largo de los años, el establecimiento no solo se consolidó como un epicentro productivo, sino también como un punto clave en el Camino Real al Alto Perú, una ruta transitada por viajeros y personalidades destacadas.
Un lugar de encuentros históricos
La importancia histórica de la Posta de Figueroa radica en las figuras que pasaron por sus tierras. En 1835, el general José María Paz describió en sus Memorias póstumas su estadía como prisionero en este lugar, mencionando que fue alojado en una pieza aislada bajo estricta vigilancia. Por su parte, Juan Manuel de Rosas, un frecuente visitante, utilizó la estancia como refugio estratégico. En 1834, allí escribió su famosa “Carta de la Hacienda de Figueroa” dirigida a Facundo Quiroga, con quien se reunió en ese mismo lugar poco antes del fatídico asesinato del riojano en Barranca Yaco.
Recordamos la importancia de la Posta de Figueroa en la voz de Graciela León, la historiadora de nuestra ciudad
Una herencia que perdura
A lo largo de las generaciones, los Figueroa se han mantenido como custodios de este valioso patrimonio. En 1850, bajo la dirección de Juan Pío Figueroa, bisnieto del fundador, la estancia se convirtió en una posta oficial del Camino Real, siendo un punto de referencia entre las localidades de Cañada del Sauce y Morales.
El casco de la estancia, conocido como “La Merced”, se distingue por su notable estado de conservación. Las construcciones originales, realizadas en adobe y ladrillo con techos de tejas francesas, permanecen casi intactas, lo que evidencia el cuidado dedicado a preservar su autenticidad.
La importancia cultural y arquitectónica de la Posta de Figueroa ha sido reconocida oficialmente en varias oportunidades. En 1990, fue declarada Monumento Histórico Provincial, y recientemente, en 2023, el casco de la estancia recibió la distinción de Monumento Histórico Nacional por Decreto N° 616.
La Posta de Figueroa no solo es un símbolo de la historia local, sino también un punto de encuentro entre el pasado y el presente. Este lugar, que alguna vez fue testigo de las cartas de Rosas y los pasos de Paz, sigue siendo un emblema de las raíces argentinas y un recordatorio de los caminos que forjaron nuestra identidad.
Hoy, la Posta de Figueroa invita a la reflexión sobre su rica historia y su importancia en el patrimonio cultural de San Andrés de Giles y de toda la Argentina.






