La conferencia de prensa que realizó la Municipalidad en la jornada del domingo, tras el brote de Covid-19 declarado, tuvo se repercusión en la comunidad. Si bien muchos vecinos apoyaron las medidas, otros salieron al cruce con una postura totalmente distinta. El panorama quedó evidentemente dividido.
El intendente, Carlos Puglelli, junto al secretario de Salud, Fernando Romero, se mostraron preocupados en el encuentro que mantuvieron con la prensa y que se transmitió en vivo por Facebook. El cierre de bares a las 00.00 horas y la reducción de mesas a 20, la suspensión de eventos culturales, la prohibición de prácticas deportivas colectivas y el cierre de clubes, fueron las principales medidas comunicadas.
De inmediato la conferencia tuvo su reacción, algo que el propio Puglelli alertó en el inicio de la conferencia: “sabemos que a muchos le van a parecer bien y a otros no le van a gustar”. A poco más de 24 horas, la repercusión ya se siente en la calle y en las redes sociales.
Las palabras del intendente son ciertas, aunque esta claro que no se gobierna para dejar contentos a otros, sino más bien, para garantizar el bienestar de la comunidad. Las medidas del municipio son proteccionistas en materia sanitaria, aunque el tiempo definirá si fueron acertadas o causaron una reacción adversa. Eso sí: sin la ayuda de las y los vecinos será difícil.
La cultura y su reclamo
Varios artistas y músicos locales se manifestaron en contra de las medidas tomadas, principalmente de la limitación en el horario de atención. De hecho, se juntaron más de 200 firmas en pocas horas para extender el tiempo de apertura.
Estas voces manifestaron que los artistas estuvieron imposibilitados de ejercer su profesión durante todo el año y que esta medida no hace más que complicar las cosas, ya potenciaría la realización de fiestas clandestinas que en la actualidad ocurren. Más en esta fecha.
A su vez, también mencionaron que muchos gilenses eligen salir de la ciudad y que la medida tiene grises. Por ejemplo: se limita el tiempo en un bar con todos los protocoles pero se permiten las reuniones de hasta 10 personas en casas particulares sin posibilidad de control.
Clubes cerrados
Esta mañana se escucharon las voces de las entidades sociales y deportivas. El cierre de colonias, sedes y natatorios generó críticas de algunas profesores y dirigentes que no esperaban la medida.
Algunas entidades manifestaron que hicieron una inversión para cumplir con los protocolos y que en estos lugares el control fue estricto, tal es así que aún no registraron casos. Algo imposible de verificar en quintas y casas particulares.
Falta de testeos y aperturas tardías
Otras de las cuestiones que se leyeron en las redes sociales, principalmente en las notas de Infociudad, tiene que ver con dos puntos claves que son señalados como causantes del actual desenlace: la tardía apertura de actividades en Giles y la falta de un programa de testeo.
Sobre el primer punto quedó en claro que a Giles le costó un tiempo más. Todo fue más tarde que en la zona, con controles que quedaron en la mira al igual que en la planificación de actividades. Por ejemplo, el Estado local no asumió el compromiso de facilitar una agenda segura vinculada al deporte y la cultura para los sectores que evidentemente más se iban a movilizar. Esa fue una crítica muy escuchada.
En el caso de los testeos, los vecinos citan los casos de Mercedes y San Antonio de Areco. En esta última ciudad se realizó un abordaje integral que permitió la detección sistemática y precoz de infectados con o sin síntomas, visualizando los “eslabones transparentes” de la cadena de contagio con su consiguiente aislamiento, monitoreo y eventual tratamiento temprano.
Estadística y comunicación, deudas pendientes
La conferencia de prensa dejó un momento de incertidumbre cuando Marcelo Tradatti de Noticias Gilenses preguntó sobre las estadísticas locales de la pandemia vinculadas a las multas, del otro lado, el intendete Puglelli respondió pateando la pelota para la semana entrante ante la evidente falta de información.
A esto se suma que las últimas conferencias no fueron del todo claras. Es decir, no se conocieron decretos con el detalle de los cambios ni tampoco se buscó una alternativa para que la información llegue a los vecinos de manera eficiente. Incluso hoy las consultas sobre que se puede y que no hacer, van en aumento.



