En nuestra ciudad el consumo de cannabis es un hecho evidente. Muchos lo utilizan de forma recreativa, y también en este último tiempo son muchos los vecinos que aprovechan sus propiedades medicinales para calmar dolores y tratar enfermedades. Desde hace un año funciona un growshop en nuestra ciudad y también es posible conseguir aceite y crema de cannabis en algunas dietéticas locales. Aunque muchos profesionales de la salud la recomiendan, en Argentina el cultivo de esta planta aún es considerado ilegal. Sin embargo, muchas organizaciones hace tiempo que vienen generando un debate serio y necesario.
Matias Faray fue durante mucho tiempo referente de la Agrupación de Cannabicultores del Oeste. Hoy lleva adelante su propia tienda especializada para cultivadores y usuarios (growshop) en Moreno. En diálogo con Infociudad repasamos su experiencia y su activismo por la legalización de la marihuana.
Infociudad: ¿Cómo nació la Agrupación de Cannabicultores del Oeste? ¿Cuál fue su principal objetivo?
Matías Faray: A lo largo de diez años pasaron más de 35 compañeros por el grupo. ACO nacío de la necesidad de encontrarnos con cultivadores que compartíamos las mismas problemáticas. Un día dijimos vamos a dejar de estar solo, vamos a ofrecerle a la población lo que sentimos que nos faltó siempre a nosotros: información. Ahí empezamos a capacitarnos. En nuestro caso el objetivo era ir con información veraz para contrarrestar el prohibicionismo y los prejuicios instalados adrede por el sistema prohibicionista. Nuestra herramienta siempre fue la información y el autocultivo.
El requisito indispensable era ser cannabicultor, o por lo menos cultivador y después se volvía cannabicultor en la agrupación. Cultivador es cualquiera que tiene la suerte de tirar una semilla y sale sola y tiene una planta en el patio. En cambio, el cannbicultor es el que sabe lo que hace y que sabe que le hace bien, que es una medicina, sabe que lo aleja del narcotráfico y que le abre las puertas del auto sustento a través de la tierra.
IC: Considerando tu experiencia como referente, ¿Cuál es tu mirada sobre la cobertura que realizan en general los medios de comunicación?
MF: Los medios por lo general siempre fueron funcionales al prohibicionismo. Son pocos los periodistas que se fueron revelando y ganando su impronta cannabica. Uno es Fero Soriano que en 2011 lo sacaron de la sección de Sociedad de Clarín porque había escrito de la marcha de la marihuana. Hace poco un compañero del Diario Popular hizo justamente una nota sobre el rol de los medios y la marihuana. A raíz de la nota, lo sacaron de la sección y no puede escribir más sobre eso. Más allá que hay algunos periodistas que eligen trabajar con información veraz al respecto, les cuesta mucho publicar.
Sin embargo, ha cambiado el tratamiento desde mi mirada personal porque se dieron cuenta que no todos son drogadictos criminales, sino que podían ser pibes comunes de familia. Me tocó vivirlo a mí, era difícil poder lograr una buena nota con el periodista porque su base informativa para preguntar era prohibicionista y eso fue cambiando porque ahora la información está al alcance de todos.
IC: ¿Cómo es tu trabajo en la actualidad? ¿Cómo funciona el growshop dentro de tu comunidad?
MF: Yo creí que cuando dejé la agrupación y empecé a trabajar en el grow se terminaba el activismo, pero al contrario. Me permite una llegada directa con la gente, estoy dando talleres de cultivo todo el tiempo. Voy con toda la información a los clientes, desde lo legal hasta lo que tienen que hacer en el hogar. Intento mejorar la calidad de vida de los usuarios de cannabis, desde el que lo fuma hasta el que se hace el aceite. Llega gente grande que quiere aceite, les explico las posibilidades que tienen, porque los podes conseguir en dietéticas, y algunos optan por el autocultivo. Acompaño, ayudo a transformar esas realidades y veo como mejora la calidad de vida de los usuarios.
Pude ponerme el grow en Capital pero elegí el barrio. He dado talleres de cultivo en el Hospital de Moreno, en sedes de la Izquierda, la UOM también nos prestó un salón, vengo trabajando en la zona hace mucho tiempo. Mi laburo es ayudar a abrir conciencia y ayudar a despojar los prejuicios que el prohibicionismo nos instaló a todos.
IC: ¿Qué expectativas tenes respecto a la legalización de la marihuana?
MF: He escuchado los argumentos de las personas que toman las decisiones por nosotros y te da una tristeza terrible. Este nuevo gobierno me tiene expectante, con esperanzas. Es difícil pero tengo mucha fe de que las cosas pueden ir hacia el lado correcto, son todas decisiones políticas y siempre vamos a estar haciendo fuerza para que eso sea.




