El mundo está en alerta. La expansión del coronavirus ya superó todas las fronteras y el impacto no solo se mide en materia de sanidad sino también en términos económicos. Su dinámica e imprevisibilidad hacen que combatirlo sea sumamente complejo.
La Argentina también vive días de tensión. En la última semana, el coronavirus sumó un centenar de casos y todos los protocolos se activaron. Incluso, hoy el Gobierno Nacional confirmó un nuevo paquete de medidas para contener el avance de la infección.
En nuestra ciudad, el virus ya juega un papel primordial. Una vecina está internada con síntomas y ya son varios los que permanecen aislados en sus domicilios luego de visitar zonas de alto riesgo. El municipio, incluso, declaró la emergencia sanitaria por 180 días.
La pandemia avanza y los gilenses nos preparamos, sobre todo entendiendo que la solidaridad y responsabilidad social es una de las mejores herramientas para combatirlo. Pero más allá de los vecinos que están en el territorio, nuestra ciudad tiene a muchos jóvenes viviendo en diferentes lugares del mundo.
Hoy, los gilenses del mundo, cuentan sus experiencias en Infociudad. Desde lugares muy diversos, pero hoy atravesados por la misma problemática, dan testimonio de lo que viven en el día a día. El coronavirus con ojos de nuestro pueblo desde diferentes puntos del mundo.
Tailandia y la preocupación de los turistas
Gonzalo Irrazabal se encuentra en Tailanda desde hace más de dos años. El gilense que decidió radicarse en este particular destino es el encargado de un Hostel, por eso su mirada está puesta en el turismo.
“El día a día de la gente no cambió, no se vive con miedo, pero sí se tiene precaución. Se tomaron medidas como cancelar algunos vuelos de países que están en riesgo y espectáculos” comenzó contando Gonzalo.
El gilense que estudio en el Colegio Nacional dijo que la población “no tiene tanta preocupación”, sin embargo, es el turista el que está en alerta. “Siguen las noticias día a día para ver como hacen para volar. Hay seguros de viaje que no cubren estas situaciones. Algunos tienen miedo de quedar varados” concluyó.
Desde Málaga ya planean la vuelta
Martín Puyella y Gimena Boero llegaron a España en octubre del 2019, se instalaron en Málaga y allí comenzaron a escribir su historia. Sin embargo, el coronavirus aceleró la vuelta a los pagos. En los próximos días llegarán a Giles.
“Empezamos a ver que la gente de a poco fue tomando idea de lo que pasaba en otros lugares como Italia o Francia, pero tomaron precauciones tarde. En Argentina parece que lo están haciendo bastante a tiempo” relató Martín haciendo una comparación con nuestro país; y agregó: “hoy en Málaga hay 130 infectados y 2 muertos. Solamente en Málaga, que es una ciudad no muy grande, hay más casos y muertos que en Argentina”.
La propagación del coronavirus hizo que Martín y Gimena empiecen a organizar su regreso a casa. “Si hay algo bueno que tenemos los argentinos es la salud pública, además de lo importante que es estar cerca de la familia” destacó Puyella con total franqueza.
Sobre la vuelta, la familia de los jóvenes ya tiene un plan: al aeropuerto van a ir a buscarlos en dos autos, ellos regresarán en uno y se instalarán por 15 días en un campo de la zona rural. “Esta medida la tomamos para preservar a nuestros abuelos y a la comunidad gilense, es lo que hay que hacer”, los chicos nos dan un ejemplo de responsabilidad.
Irlanda y el miedo del colapso del sistema sanitario
“Hasta el momento tenemos 70 casos, cerraron escuelas, jardines de infantes y diferentes lugares donde se junta gente todos los días. También cancelaron San Patricio que es uno de los eventos mas importantes del lugar” comienza su relato Lucrecia Archiopoli, vecina que hace seis años vive en Dublín.
La relacionista pública trabaja en una empresa de turismo donde se desempeña como guía. Si bien la firma pidió que sigan trabajando con “precauciones”, los trabajadores se organizaron y tomaron una decisión: “decidimos no trabajar por 15 días a partir del lunes, nosotros tenemos contacto con muchos turistas españoles”.
Lucrecia sigue de cerca las noticias de nuestro país y no dudó en elogiar la acción del Gobierno: “Las medidas que tomó Alberto Fernández en Argentina fueron muy buenas. La cuarentena obligatoria me parece impecable, eso nos va a ayudar”.
Por último, la vecina hizo foco en los principales problemas destacando que “los supermercados están desabastecidos” y que Irlanda no tiene un buen sistema de salud. “Hoy todos están tratando de evitar que se colapse el sistema sanitario. Ese es el gran tema” cerró.
Filipinas cerró su capital
Pedro Manion juega al polo en Filipinas. Allá comparte sus días con su pareja, veterinaria del Haras, y la pequeña Rufina. Si bien está alejado de la gran ciudad, en la zona rural se percibe el impacto del coronavirus.
“Acá está más asustada la gente de lo que parece que es. No hay muchos casos ni muertes. El Gobierno se puso las pilas recién ahora. Algunas de las medidas que se tomaron fueron cerrar Aeropuertos, y se cerró Manila, la capital, por ejemplo” relató Pedro sobre la situación particular.
El hijo de Laura Biagini, reconocida docente y comunicadora local, analiza la situación desde la diaria. “La gente se asustó. Ayer pasé por un supermercado y no entraba un alfiler”, el desabastecimiento puede ser un problema en el futuro inmediato.
Por último, Pedro dijo que en Filipinas, como en Argentina, también falta alcohol en gel y barbijos. Las escuelas las cerraron como también suspendieron todos los eventos sociales y deportivos. “Nosotros estamos bien, esto aparentemente es por un mes” finalizó.
Italia y el conflicto en las grandes ciudades
Los tanos son de los más castigados por el coronavirus. El número de víctimas fatales es el más importante del mundo, aunque aparentemente, la problemática solo se concentra en las grandes ciudades. Juan Lencina y Julia Daverio, gilenses que allí residen lo confirman.
“Está todo cerrado. No podemos salir afuera directamente, no te dejan. Te da un papel la persona que te alquila que es una autorización para ir a trabajar, a la farmacia o al supermercado. Es solo en caso de emergencias” explica Juan a la distancia.
Por su parte, Julia, cuenta que la situación particular de ellos es distinta por su posición geográfica: “nosotros vivimos en un pueblo que está cerca de Sicilia, entonces por ahí no se nota tanto el cambio. Si, se ve mas gente en el supermercado y pocos productos a pesar de que dicen que no van a faltar alimentos”. Y agrega: “los cambios se ven en las ciudades grandes; hay que tener precaución”.
Los jóvenes gilenses compararon a su pueblo con Cariló -tiene playa- para dar una referencia concreta. “Hay gente con o sin barbijo en la calle. Los que peor la están pasando son los mayores. Acá se dice que hasta el 5 o 10 de abril va a seguir la cuarentena” concluyeron.



