La semana pasada comenzaron las clases para los alumnos de los colegios secundarios de nuestra ciudad. Si bien el inicio del ciclo lectivo se dio en tiempo y forma, la polémica se instaló con el UPD (Último primer día), el festejo de los jóvenes que transitan su último año de escolaridad.
El Estado local, autoridades policiales, medios de comunicación, comerciantes de la noche y vecinos; tuvieron sus idas y vueltas por el UPD. Criticas desmedidas, falta de diálogo en algunos casos y especulaciones fuera de contexto, fueron algunas de las situaciones que quedaron más expuestas.
A pesar del estado público que tomó, el UPD se realizó en San Andrés de Giles como en el resto de las ciudades de la provincia de Buenos Aires. Algunas escuelas adoptaron medidas ejemplares, las familias se involucraron y los estudiantes demostraron que la celebración se pudo llevar a cabo sin incidentes.
Luego de algunos días, y tras mantenerse en silencio mientras la polémica tomaba estado público, los jóvenes hicieron su descargo. En un escrito presentado este domingo, relataron la situación y pidieron reflexionar sobre lo sucedido. “Queremos poder trabajar juntos y lograr un respeto mutuo” escribieron a modo de cierre.
El descargo completo
Los jóvenes de sexto año queremos tener un espacio donde podamos defendernos públicamente y que se tenga en cuenta nuestra opinión. Todo el conflicto relacionado con el UPD nos puso en un lugar de peligro y amenaza para la sociedad y lo peor es que los encargados de ello fueron los distintos sectores municipales y medios de comunicación de nuestra ciudad.
Esto no fue para cuidarnos, mezclaron problemas personales en esta situación y quedamos metidos en el medio.
Ninguno de nosotros en algún momento dijo que sin alcohol no podíamos divertirnos, de eso se encargaron ciertas figuras municipales viralizando un video donde se notifica y previene a todo San Andrés de Giles de que íbamos a tener nuestro UPD. Además de explicar mal lo que sería el UPD diciendo que la idea es ir alcoholizados a la escuela, les recomienda a nuestras familias mantenernos en nuestras casas durante esa noche.
Nosotros como jóvenes reaccionamos a ese video. Nos sentimos desprotegidos y sin apoyo. Fue una falta de respeto como se habló de nosotros y nuestras familias por los medios.
Todos opinaron pero nunca se nos acercaron a preguntarnos cual era verdaderamente nuestra idea, nadie habló de nuestro compromiso con nuestras escuelas, nuestras familias y con Moes.
A todos los colegios nos pareció mejor seguir con las modificaciones del encuentro solo por el hecho de no dejar de pasarlo todos juntos.
Después de Moes cada colegio siguió con lo pautado por las distintas escuelas y familias. Nada pasó. No hubo conflictos porque demostramos ser personas conscientes (como cualquier adulto), comprometidos con las instituciones y poniendo nuestros propios límites. No fue por todas las decisiones que tomaron sin tener en cuenta nuestra opinión.
¿Como es que en estos tiempos nos siguen viendo como una amenaza y no quieren escuchar lo que tenemos para decir, ni ver lo que queremos hacer y cambiar?
Que no pase más que un medio de comunicación y las redes sociales impongan una mirada sin escucharnos.
Nos duele estar diferenciando todo el tiempo entre un “ustedes” y un “nosotros”, ¿Por qué no ser todos juntos un “nosotros” que vaya para adelante apostando por las nuevas generaciones? Queremos poder trabajar juntos y lograr un respeto mutuo.
Lamentablemente, tenemos que escribir esto y encontrar un espacio donde decirlo.
Todo seria mas fácil si no nos vieran como extraños. Queremos seguramente lo mismo: construir un presente y un futuro entre todos
Firman las promociones de los colegios Nuestra Señora de Luján, Sagrada Familia, Los Robles, Fray Mamerto Esquiú, EESN 1 y EEST N1.



