Infractores en Giles no faltan, como en cualquier ciudad del mundo. Por lo tanto los inspectores están al acecho de aquellos que infringen las normas establecidas, aunque ahora también cuentan con una gran ayuda externa.
Infociudad confirmó esta mañana como se articulan quienes controlan el tránsito con el Centro de Monitoreo para labrar faltas. El trabajo en conjunto da sus frutos. Los ojos ahora se multiplican.
La forma de labrar un acta de infracción puede ser directa, cuando el funcionario ve la falta; o indirecta. En esta última, desde el sector de cámaras se da aviso sobre un vehículo en infracción y el personal de calle acude a oficializar la infracción. Este modo se acrecentó en el último tiempo.
A estos dos tipos se suma la infracción virtual. La falta de gravedad se detecta desde el registro de grabación y se eleva a los inspectores, quienes firman el acta que indica la infracción observándola desde la misma filmación. El sistema no se puede considerar como foto-multa ya que necesita de asistencia extra.
En la mayoría de las infracciones locales son los mismos inspectores quienes adjuntan fotos de sus celulares de lo que registran, aunque también se usan capturas del mismo Centro de Monitoreo. Igualmente para la ley no hace falta una prueba, ya que la firma del funcionario tiene carácter de instrumento publico.
La infracción una vez certificada es elevada al juez de faltas local y este es quien aplica las multas teniendo en cuenta el informe del inspector. Según pudo averiguar este medio, la de menor valor en Giles oscila en los $749 y se aplica cuando un auto está estacionado en un lugar indebido.
Mediante este sistema el control en la ciudad sobre el tránsito aumenta. Las cámaras son de utilidad para aplicar sanciones a quienes alteren el orden de las calles, aunque todavía tienen su cuota pendiente desde hace larga data con la prevención del delito. Paso a paso, cámara a cámara.



