Una de las quejas frecuentes de los vecinos gilenses es el estado de las calles, incluso de aquellas que fueron recientemente repavimentadas. La gestión actual del Intendente Carlos Puglelli, mostró serios problemas para llevar a cabo obras duraderas cuando de asfalto se trata.
Hoy por la mañana un ejemplo de este inconveniente “floreció” en el medio de una calle habilitada en abril del corriente año, es decir apenas ocho meses atrás. En la intersección de Alsina y N. Méndez un pozo de gran tamaño se formó sobre el suelo, y para evitar accidentes un tambor de aceite hace de cartel indicatorio.
La insólita imagen irrumpe en el paisaje gilense. El trabajo que se realizó luego de la obra de desagües pluviales ya muestra sus fisuras. De hecho, el pozo se venía formando pero terminó de agigantarse en los últimos días. Algo similar ocurrió sobre la misma cinta pero en la intersección con la calle Italia a mediado de año.
El tambor sobre la calle -se desconoce quien lo colocó- actúa como alerta para los vecinos que transitan por allí. Aunque no es la mejor solución, permite que quienes transitan por el lugar no terminen accidentandose con un pozo que tapado por el agua es realmente peligroso.




