Hoy comenzó a regir en San Andrés de Giles el uso obligatorio del “tapaboca”. Medida que adoptó el Municipio, luego de analizarla una semana, para contener la propagación del coronavirus entre vecinos.
En este marco, la Policía local montó diferentes operativos para controlar su correcto uso. Si bien una gran mayoría se adaptó a la reglamentación, a unos 26 vecinos se les labraron actas por no llevar el elemento.
Según pudo averiguar Infociudad, la Policía elevó estas al Juez de Faltas, Dr. Martín, para que este instrumente la sanción. Cabe recordar que esta infracción puede ser castigada con una multa de $1.300.



