Tras más de dos horas de tensión, los hinchas de River tuvieron el mejor desahogo: el grito de campeón. Los fanáticos de la banda se abrazaron, gritaron, saltaron y también se movilizaron, como no podía ser de otra manera coparon la Plaza San Martín.
En Giles, cómo en cada rincón del país, los hinchas se unieron para celebrar en comunidad la obtención de la Copa Libertadores de América ante el clásico rival. Tras 120 minutos de película, River dio la vuelta venciendo a Boca por 3 a 1. El equipo de Gallardo dio otra muestra de carácter tras arrancar perdiendo.
Una vez finalizado el encuentro, las bocinas fueron parte del ruido gilense en lo que era una gris tarde de domingo. Los autos en caravana, agitando remeras y banderas, se dirigieron al obelisco local, para compartir en familia un hito único en la historia.
Los cientos de hinchas riverplatenses cortaron la calle en Rivadavia y Belgrano, algunos se animaron al “bombo” y casi sin buscarlo transformaron la esquina en una tribuna más del Monumental. La Libertadores también se levantó en Giles.



