El Gobierno nacional presentó en Diputados un proyecto de ley para modificar el régimen de subsidios al gas natural por Zona Fría, una iniciativa que, de avanzar, afectaría directamente a San Andrés de Giles, que actualmente se encuentra entre los municipios beneficiados. De aprobarse, la factura de gas llegaría más cara para los gilenses.
Actualmente, el esquema de Zona Fría otorga descuentos de entre el 30% y el 50% en los valores del consumo de gas en las tarifas que pagan los usuarios de zonas de bajas temperaturas. Fue ampliado en 2021 e incorporó a 95 municipios bonaerenses, incluyendo a San Andrés de Giles.
El proyecto impulsado por la administración de Javier Milei busca restringir el alcance geográfico del régimen y volver al esquema original, concentrado en las provincias de la Patagonia, la Puna y el departamento mendocino de Malargüe, dejando afuera a provincias incorporadas en la ampliación de 2021, como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y San Luis.
Entre los municipios que perderían el beneficio se encuentra San Andrés de Giles, según la lista difundida. También figuran localidades como 25 de Mayo, Chacabuco, Chascomús, Junín, Lobos, Navarro, Pergamino, Salto, San Antonio de Areco, Suipacha, Tandil, Mar del Plata, La Plata, entre otros.
De aprobarse el proyecto, el beneficio dejaría de aplicarse a 1,3 millones de usuarios bonaerenses. El Gobierno estima que unos 800.000 hogares de la provincia podrían pagar una tarifa mucho más alta. Actualmente, la operatoria del sistema de Zona Fría requiere subsidios del Tesoro Nacional por más de US$ 400 millones al año.
Críticas desde la provincia de Buenos Aires
El subsecretario de Energía bonaerense, Gastón Ghioni, cuestionó con dureza el proyecto impulsado por la administración de Javier Milei. En declaraciones recogidas por la agencia DIB, el funcionario advirtió que la propuesta oficialista no solo apunta a restringir beneficios tarifarios, sino que forma parte de un proceso más amplio de desregulación energética.
“Zona Fría es la principal polémica, pero el proyecto es más amplio. Se mete con la deuda de Cammesa, marcos regulatorios provinciales, avanza con cuestiones de energías renovables y también en términos de tarifas de gas y petróleo. Es una continuidad de la Ley Bases donde el gobierno nacional desde un principio fue claro en lo que pretendía”, sostuvo Ghioni.
“Lo que hace el proyecto es que haya menos usuarios con subsidio y menos beneficios. Busca retrotraer la ampliación de 2021”, afirmó el subsecretario, quien remarcó que la provincia de Buenos Aires sería la más afectada por la modificación. “Las condiciones del invierno hicieron ampliar la zona original. En 2021 se amplió a 95 municipios de la Provincia. Ahora deja afuera a la provincia de Buenos Aires, que es donde más impacto tiene”, señaló.
Según datos aportados por el funcionario, de los 2,3 millones de usuarios incorporados al régimen tras la ampliación de 2021, unos 1.260.000 corresponden a territorio bonaerense. “Esta ley busca pegarle fuerte no a Kicillof sino a los bonaerenses”, cuestionó.
Ghioni también explicó que actualmente el beneficio impacta sobre el total de la factura de gas, mientras que el nuevo esquema solo contemplaría el precio del gas como producto, dejando afuera componentes como transporte y distribución. “El impacto es grande”, sostuvo.
Además, advirtió sobre la falta de precisiones en torno a la segmentación tarifaria que reemplazaría parte de los beneficios actuales. “Para el resto queda la segmentación focalizada, que no sabemos bien qué dice. Cada vez que el gobierno dice que va a focalizar, en realidad es que va a recortar”, concluyó.
El proyecto obtuvo dictamen la semana pasada y la aspiración del oficialismo es tratarlo en la sesión de Diputados de este miércoles, aunque chocará con la resistencia de los legisladores de las provincias afectadas. El Gobierno deja abierta la posibilidad de subsidiar a los hogares vulnerables incluidos en el nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) por nivel de ingresos, con un corte de hasta tres Canastas Básicas Totales, lo que dejaría fuera del actual beneficio al 60% del universo actual.






