Esta semana la Oficina de Datos y Estadística de San Andrés de Giles informó sobre la cantidad de trabajos formales que existen en San Andrés de Giles. Los resultados arrojaron un dato preocupante: solamente el 35,9% de la población económicamente activa de nuestra ciudad tiene trabajos registrados. Todos los demás, trabajan en la informalidad.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) denomina empleo informal a “todo trabajo remunerado que no está registrado, regulado o protegido por marcos legales o normativos, así como también el trabajo no remunerado llevado a cabo en una empresa generadora de ingresos”. El organismo sostiene que “los trabajadores informales no cuentan con contratos de empleo seguros, prestaciones laborales, protección social o representación de los trabajadores”.

Según los datos del Censo 2022, en el partido de San Andrés de Giles habitan 26.474 habitantes, de los cuáles 13.254 forman parte de la población económicamente activa. De éstos, solamente 5.526 vecinos están en blanco. Detrás de este número, hay 7,998 gilenses con trabajos informales.
El 64,1% de los vecinos que trabajan en San Andrés de Giles tienen empleos no registrados.
La informalidad laboral se define como el trabajo remunerado que no está registrado (y, por ende, no cuenta con protección legal), así como también el trabajo independiente de baja calificación e ingresos. Un trabajador informal es alguien que realiza tareas remuneradas pero que no cuenta con los beneficios legales que otorga el empleo registrado (obra social, aportes jubilatorios, vacaciones pagas e indemnización por despido), pero también quienes realizan tareas por cuenta propia (es decir, que no reciben el salario de un empleador), poseen empleos de baja calidad (como alguien que realiza “changas”), o desarrolla tareas no remuneradas (como una persona que trabaja con un familiar pero no recibe un pago por ello).



