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La Plaza Saraví: Un viaje en el tiempo por la historia gilense

Hoy esta plaza es el corazón de los homenajes a los héroes de Malvinas y testigo de la evolución de San Andrés de Giles. Sin embargo, pocos conocen su historia: ¿Cómo era antes de ser la plaza que conocemos hoy?
Imagen original, gentileza de Giles Retro
Imagen original, gentileza de Giles Retro

Cada 2 de abril, la Plaza Saraví se llena de vecinos y visitantes que llegan para honrar la memoria de los combatientes de la Guerra de Malvinas. Frente al histórico edificio del Colegio Nacional, este espacio verde es también punto de encuentro para alumnos, familias y niños que siguen recorriendo sus veredas en bicicleta. Pero, ¿sabemos realmente su historia? ¿Desde cuándo existe? ¿Cómo era en sus inicios?

Gracias al libro “Historias gilenses” del reconocido historiador local José Rocha, podemos desentrañar el pasado de esta plaza, que data desde 1876, cuando fue su inauguración en una manzana de terreno donado por Don Julio Saraví. En aquel momento se llamaba Plaza Colón, como muchos vecinos le siguen diciendo hasta el día de hoy.

Sin embargo en 1985 fue oficialmente renombrada en 1985 en homenaje a don Julio del Rosario Saraví, quien donó las tierras.

De “Plaza Colón” a “Plaza Saraví”

Muchos vecinos aún la recuerdan con su antiguo nombre. Ubicada entre las calles Rivadavia, Urquiza, 25 de Mayo y Quintana, la plaza tuvo una vida muy distinta a la que conocemos ahora. Como relata José Rocha en su libro, y cita textualmente: “Por 1920 la llamada Plaza Colón estaba rodeada de plátanos en doble fila (al igual que la plaza San Martín). Más allá de los plátanos, sobre el cordón, había dos o tres hilos de alambre a su alrededor, y en las cuatro esquinas unos molinetes de hierro, hechos en cruz”. La función de esta cerca era “detener a los animales sueltos que deambulaban por las calles aledañas”.

Según el testimonio de Ignacio Castro, vecino que de niño vivía a una cuadra de la plaza, y amigo del autor José Rocha, en el centro de aquella plaza primitiva había un viejo pozo de balde, tapado con maderas.

La foto hallada por Infociudad en el facebook de “Giles Retro” no tiene la fecha exacta, pero el edificio del Colegio Nacional, que se ve de fondo, fue inaugurado en 1952, por lo que se puede inferir que la fotografía fue tomada hace aproximadamente 70 años atrás.

La era de la “Plaza de Ejercicios Físicos”

Con el tiempo, la fisonomía del lugar cambió drásticamente. Rocha describe una transformación radical que la convirtió en un espacio único para la época: “se hicieron nuevos trabajos, tales como la construcción en el centro, donde se tapó el pozo, de una pista de patinaje de 50 centímetros de alto, en redondo, con un diámetro de doce a quince metros, con piso de mosaicos, y barandas en los costados”.

Pero eso no fue todo. La plaza se llenó de vida y actividad. El libro detalla que para 1923/1924 se incorporaron juegos infantiles como hamacas, tobogán, paralelas y paso volante. Incluso, en pleno apogeo de la fama del boxeador Luis Ángel Firpo, se instaló una bolsa de arena y se proveyó de guantes para quienes quisieran practicar el deporte. Por esta razón, “a la plaza se la conocía en esos años como la plaza de Ejercicio Físicos”.

De hecho en 1923 un decreto del intendente Fernando C. Lillia transformó esta plaza en el Parque de Ejercicios Físicos. Los alumnos de las escuelas locales iban a practicar deportes allí.

El espacio también fue sede de kermeses organizadas por una comisión de damas allegadas al hospital, con orquestas, kioscos y sorteos para recaudar fondos.

De juegos y alambrados a los monumentos actuales

Con los años, la plaza fue cambiando nuevamente. Los juegos y los tejidos que la rodeaban se fueron retirando para dar paso a la fisonomía que hoy conocemos, con sus veredas, canteros y caminos interiores. Un hito importante fue la inauguración del Monumento a la Madre en 1970.

El 21 de agosto de 1985, por Ordenanza Municipal, se le dio su nombre actual en honor a Julio del Rosario Saraví, quien fuera donante de parte de los terrenos y primer Intendente Municipal de San Andrés de Giles en 1886.

La historia de la Plaza Saraví, desde sus alambrados para contener animales hasta su pista de patinaje y su actual rol como escenario de homenajes, es un reflejo de la vida y el crecimiento de toda una comunidad. Un rincón de San Andrés de Giles que sigue siendo testigo de la memoria y el futuro del pueblo.

La plaza saraví: un viaje en el tiempo por la historia gilense
Hoy la plaza es reconocida por el imponente Monumento en honor a Malvinas, que ocupa un lugar central, realizado por Hugo Addeso y el joven Marcelo Daverio en 1983.

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