El 4 de octubre se celebra el Día Interamericano de la Radiodifusión, una efeméride que apunta a defender la libertad de expresión y la divulgación de la cultura en América Latina. De este modo, se busca homenajear al que es considerado como el medio de comunicación más amplio del continente.
En San Andrés de Giles, su historia comienza en la década de 1940, cuando un joven Alberto Valli aprovecha sus conocimientos sobre radiotécnica para unirse al locutor Humberto González e inaugurar la primera propaladora de la localidad.
Según precisó el historiador José Rocha en Historias Gilenses, “Publicidad Gon – Vall” tuvo como base de operaciones un local ubicado sobre Avellaneda al 300. Desde allí transmitían a los altavoces colocados en la calle Rivadavia.
Con los sucesivos gobiernos, el uso de la propaladora fue prohibido en reiteradas ocasiones y recién en 1958 se volvió a permitir plenamente su funcionamiento. El 25 de octubre de ese año, Valli fundó Radio Tito y abrió un estudio en Maipú 620, donde se destacaron los locutores Horacio “Lacho” Lucini y Juan Punte.
En 1973, Tito mudó su casa y la radio a Mitre 546. A partir de allí, sus hijos Rubén y Héctor se sumarían como locutores.
“Aquella propaladora, con el tiempo pasó a llamarse ‘Radio Vall’ y luego, por 1985, transformada en la emisión de Frecuencia Modulada, pasó a llamarse ‘Radio Vall“, explicaba Rocha en su libro.
Desde entonces, la estación radial pasó a ser el principal vehículo para entretener, fomentar la cultura y ayudar a los demás. En relación a este último punto, el historiador gilense recordaba: “Tito sirvió a la población a través de su participación en el primitivo Club Argentino de Servicios, usando su medio como un aporte permanente y solidario al servicio del Club y de la comunidad“.
Y añadía: “sus altavoces, sus micrófonos, estuvieron siempre para servir a la población, a través de llamados solidarios, pedidos de ayuda, información local de urgencia, campañas de recaudación para fines generosos y altruistas, y todo acto de colaboración“.



