En el marco del Día del Nutricionista, Infociudad conversó con Camila Cabrera, nutricionista del Hospital San Andrés, sobre su profesión, las consultas que recibe y la importancia de construir hábitos alimentarios saludables. Desde su experiencia profesional, Camila reflexiona sobre la relación que tenemos con la comida, el peso, la actividad física y la salud, y destaca la importancia de acompañar a cada persona desde la empatía y sin juzgar.
Infociudad: ¿Desde cuándo trabajás profesionalmente como nutricionista en Giles? ¿Dónde atendés actualmente?
Camila Cabrera: Trabajo desde 2023, al año de recibirme en la Universidad de Buenos Aires. Trabajo en el hospital de Giles, donde abarco CAPS y Geriátrico y a su vez también trabajo en consultorio privado.
IC: ¿Cuáles son las consultas más frecuentes? ¿Desorden alimenticio? ¿Inseguridades con el cuerpo?
CC: Las consultas mas frecuentes son principalmente acompañamiento en la instalación de hábitos saludables (sin tener en cuenta el peso) para mejorar esta vision de darle al cuerpo lo que necesita sin ser pesocentrista y a su vez mejorar inseguridades con respecto a eso, la implementacion de una alimentacion que potencie la actividad física y estrategias alimentarias (dietoterapia) para mejorar enfermedades metabolicas.
IC: Desde tu mirada profesional: ¿cómo ves la forma de alimentarnos de los argentinos en general?
CC: Desde mi punto de vista, creo que nuestra alimentación es 100% costumbre y apego, no nos juntamos a compartir un mate sin algo para comer, eso es pecado jaja. Estamos acostumbrados a que tiene que haber cantidad y comida ultraprocesada sino no cuenta como “juntarnos a comer”.
Creo que nuestro rol, de a poco, es ir haciendo entender que una persona puede contagiar otro tipo de hábito, por ejemplo sumar frutas y botellas de agua en un cumpleaños infantil.
En resumen, nuestra alimentación es bastante deficiente en nutrientes y basada en ultraprocesados, pero estos ultimos años se ha puesto de moda el entrenar, comer de otra manera, y eso esta buenisimo, aunque sea por moda.
IC: ¿Qué significa ser nutricionista para vos? ¿Cómo es tu relación con tus pacientes en San Andrés de Giles?
CC: Para mi ser nutricionista significa acompañar, desde el compromiso y profesionalismo, a las personas que necesitan de una guía y acompañamiento para comenzar un tratamiento nutricional. A todos les cuesta dar el paso para ir a una nutri, pasa hace años, entonces desde nuestro rol tenemos que acompañar desde la empatía y compromiso.
Mis pacientes son tan predispuestos, dejan todo, y vienen tan abiertos a que yo sea parte de su vida, o al menos de ese momento. Intento crear el entorno para que se suelten y se sientan acompañados sin ser juzgados. En las consultas pasamos del llanto a las carcajadas en 1 minuto.
IC: A modo de reflexión: ¿por qué es importante ser consciente de la alimentación hoy? ¿Creés que la sociedad en general se alimenta más sano que antes? ¿Qué nos falta aprender o incorporar?
CC: Es importante porque la alimentación es la base para una buena salud. Una alimentación consciente es una inversión a futuro. En conjunto con el movimiento. En el nosocomio se refleja esto y ahí fue donde lo terminé de entender, es cuidarse a tiempo para llegar a adultos mayores con más fuerza, más sanos y sin la dependencia a miles de fármacos.
Si, creo que está esta moda de cuerpos más reales, más fuertes, que se enfocan en la actividad física y la alimentación para poder sostener la misma. Hoy ves personas de 50 años que empiezan grupos de running y se anotan a un gimnasio, y complementan con una nutricionista para el seguimiento alimentario.
Sin embargo, creo que todavía falta aprender, o mejor dicho, sacarnos el chip peso centrista, y enfocarnos en darle a nuestro cuerpo lo que necesita para andar a diario y llegar a una vejez siendo mas fuertes e independientes. Es un camino largo por recorrer, pero ya somos muchos los nutricionistas que tenemos esta visión y ayudamos a correr la mirada del numero para enfocarnos en lo realmente importante.






