La preocupación crece en el sistema sanitario de todo el país por cambios en el programa Remediar anunciados por el Gobierno Nacional. En San Andrés de Giles estas medidas ya comienzan a mostrar consecuencias. Las salitas de atención primaria podrían quedarse sin medicamentos esenciales ante la inminente reestructuración del Programa Remediar, un histórico plan nacional que garantizaba el acceso gratuito a fármacos para la población sin obra social.
Según información difundida por medios nacionales, el programa finalizó formalmente su esquema actual el 1 de abril. El Ministerio de Salud, encabezado por Mario Lugones, prevé una “compra de emergencia” para mayo y junio antes de implementar un nuevo modelo a partir del 1 de junio. Sin embargo, el nuevo esquema —denominado por el Gobierno como una “nueva línea de cuidado”— reduciría drásticamente el vademécum: de 79 presentaciones de fármacos esenciales pasaría a centrarse casi exclusivamente en tres medicamentos para enfermedades cardiovasculares.
La medida, que ya fue denunciada por ministros provinciales y legisladores nacionales como parte de un ajuste presupuestario, no fue comunicada oficialmente de manera clara. De hecho, el Ministerio de Salud borró el comunicado que detallaba los cambios, mientras varias provincias advierten por la fuerte caída en la recepción de insumos esenciales.
Casi en paralelo con el avance de las preocupaciones por el presente y el futuro de Remediar, la Mesa Federal Ciencia y Tecnología difundió el comunicado “menos ciencia es menos salud”, denunciando el cierre y fusión de áreas estratégicas y el despido de 39 profesionales.
En Giles, la falta de medicamentos ya se venía sintiendo
En San Andrés de Giles, el impacto de esta reestructuración no es una novedad. Desde hace meses, el personal de salud de las salitas viene notando que muchos insumos no llegan.
El Programa Remediar estaba creado para abastecer a las salitas y Centros de Salud con medicamentos esenciales, como antialérgicos, cardiovasculares para los pacientes con hipertensión, medicamentos como metformina para la diabetes, ibuprofeno, paracetamol, antibióticos, entre otros.
Pero hace unos meses, la situación comenzó a cambiar y en las salitas empezaron a llegar menos antibióticos, menos cremas para foliculitis, cierto antibióticos que no llegaron más.
La alarma se encendió aún más cuando, en medio de las faltantes, comenzaron a producirse despidos de personal a cargo del programa a nivel nacional. En los últimos días se conocieron despidos, cierres y fusiones de centros de investigación y diagnóstico, y crecen las dudas sobre la continuidad del Plan Remediar, pieza clave del sistema sanitario argentino.
También crece la preocupación del personal de salud sobre la calidad de la atención que podrán brindar en salitas y centros de salud, sin medicamentos para darle a la gente que no tiene obra social.
Un problema nacional con impacto local
El recorte del programa Remediar no es un hecho aislado. La última reunión del Consejo Federal de Salud (COFESA), encabezada por el ministro Mario Lugones, encendió las alarmas en todo el sistema sanitario argentino. Las provincias, incluida Buenos Aires, ya vienen advirtiendo por la fuerte caída en la recepción de insumos esenciales.
En San Andrés de Giles, la preocupación empieza a crecer. Las salitas de atención primaria (CAPS) dependen de estos medicamentos para atender a la población más vulnerable. Sin el programa, los vecinos que no cuentan con obra social se quedarían sin acceso a tratamientos básicos para enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, infecciones y alergias.






