El conflicto del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se profundiza este jueves y afecta también a los vecinos de San Andrés de Giles. La línea 276 de Metropol continúa con servicios reducidos y el 57 de Atlántida, que conecta Luján con Capital Federal, se encuentra de paro por falta de pago de salarios.
Los trabajadores de Atlántida, afiliados a la Unión Tranviarios Automotor (UTA), confirmaron este miércoles una medida de fuerza bajo la modalidad de “retención de tareas” que afectará a diversas líneas del AMBA. Según el comunicado oficial del gremio, el paro responde al incumplimiento del pago íntegro de los salarios correspondientes al mes de marzo. La UTA señaló que, al encontrarse ya en el cuarto día hábil del mes sin haber recibido la totalidad de los haberes, los trabajadores iniciaron la protesta a partir de la medianoche.
La decisión llega en un contexto de alta tensión: durante los días previos, los usuarios ya venían sufriendo una reducción del 30% en las frecuencias del servicio. Esto afectó directamente a los vecinos que se desplazan para trabajar y estudiar.
Antes de que la UTA confirmara la medida de fuerza para este jueves, las cámaras empresarias del sector ya venían advirtiendo que el sistema estaba al límite y que un paro era prácticamente inevitable. Representantes de las compañías de colectivos señalaron que la falta de recursos para afrontar los salarios colocaba a la actividad en una situación crítica.
El Gobierno convoca a una reunión
El Gobierno convocó hoy a las empresas de colectivos para intentar alcanzar un acuerdo sobre la actualización de los subsidios, con el objetivo de evitar la interrupción total del servicio y normalizar las frecuencias, que ya presentan demoras y recortes. La reunión tendrá lugar hoy jueves a las 10:30 en la sede de la Secretaría de Transporte, conducida por Fernando Herrmann.
Asistirán representantes de las principales cámaras empresarias del sector: la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (C.T.P.B.A.), la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de la Provincia de Buenos Aires (C.E.U.T. U.P.B.A.), la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (C.E.A.P.) y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (C.E.T.U.B.A.).
La línea 276 no se adhiere al paro pero opera con servicios reducidos
La empresa Metropol, a cargo de la línea 276 que conecta San Andrés de Giles, Carmen de Areco y Luján, informó que ha abonado el 100% de los salarios de todo su personal. Por ese motivo, sus choferes no se adhieren al paro y hoy jueves habrá servicios. Sin embargo, continúan funcionando con servicios reducidos: rigen los horarios de domingos y feriados, hasta nuevo aviso.
Esta reducción de frecuencias trae consecuencias para los usuarios frecuentes, vecinos que utilizan esta línea para ir a trabajar a ciudades vecinas o a localidades rurales, y afecta directamente a las familias de la zona que la utilizan para llevar a sus niños a las escuelas. Ayer, una vecina escribió en las redes de Infociudad: “Cambian los horarios, los chicos se tienen que quedar una hora esperando en una plaza y salir antes del colegio porque se la pasan cambiando los horarios del colectivo”.
Éstos son los horarios que rigen hoy jueves 9/4

Aumento de combustibles, trasfondo de la crisis
La reducción de servicios se debe al aumento de combustibles. La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) lo había adelantado el miércoles mediante un comunicado alertando sobre la grave crisis que atraviesa el sector. Este jueves se registran faltas de colectivos en todo el país. En el AMBA ya redujeron frecuencias por el mismo motivo desde el lunes.
La medida de fuerza se debe a incumplimientos por parte del gobierno nacional. Las empresas reclaman el pago de subsidios, que además consideran insuficientes para cubrir la suba de los costos y la baja del número de pasajeros.
El presidente de FATAP, Gerardo Ingaramo, describió la situación como una “tormenta perfecta” y detalló que el precio del gasoil en YPF trepó de 1.500 a 2.000 pesos el litro, un incremento superior al 35% que no fue trasladado a las tarifas.






