Luego de la declaración de una testigo del Caso Jaitt, donde se menciona al Dr. Roberto Espinosa hoy a cargo de la dirección del Hospital San Andrés, la Municipalidad le habría pedido la renuncia para desplazarlo del puesto. Su reemplazante será el Dr. Carlos Ortega.
Al parecer, ya que no hay comunicación oficial por parte de la Municipalidad, el intendente interino Miguel Gesualdi pidió la renuncia de Espinosa en una reunión celebrada anoche. Sin embargo, su salida no sería la única. La Dra. Claudia Ojeda, secretaria de salud, también habría renunciado ya que había aceptado el cargo con la condición de que la dirección del Hospital quedara en manos del perito que fue mencionado en la Caso Jaitt. También lo habría hecho su segundo el Dr. Federico Botta.
Cabe destacar que Espinosa y Ojeda fueron nombrados por Gesualdi en marzo de este año. Luego de que la cúpula de la secretaría de salud y del hospital presentaran también la renuncia. Ante esta crisis, el intendente interino eligió a ambos para que lleven adelante el sistema sanitario local.
La llegada de Ortega es una certeza, sin embargo, lo que es una duda es si el Dr. Espinosa también será apartado del área de Hematología. Cabe destacar que el testimonio menciona irregularidades del médico en la transferencia de sangre entre hospitales, esto último es lo más relevante en relación a Giles ya que hace más de una década trabaja en esa área del nosocomio local. Distinto es el caso del Dr. Federico Botta, quien estaría confirmado para seguir en el sector de pediatría.
Hasta las 19.00 horas de hoy viernes no existe información oficial alguna. Hay rumores incluso que indican que el Dr. Espinosa se tomaría una licencia, entendiendo que la denuncia no está acompañada de pruebas suficientes y por ende no correspondería presentar la renuncia. Si es así, Ortega no podría asumir como director.
Esta mañana, desde el área de Prensa y Difusión le dijeron a este medio que “en las próximas horas” se iban a comunicar las nuevas medidas. El paso del tiempo da lugar a las especulaciones y pone dudas sobre su resolución.
¡Ortega, Ortega!
El Dr. Carlos Ortega había sido nombrado jefe de la guardia del hospital en marzo del 2022, en medio de una decena de denuncias sobre el funcionamiento del área. Anteriormente ya se había desempeñado como jefe de terapia intensiva durante la pandemia y como director del hospital en gestiones municipales pasadas -incluso fue cuándo se dio a conocer el pasado conflicto con la sangre de hemoterapia a principios del 2000-. Carlos Puglelli fue quien lo devolvió al nosocomio.
La designación del Chileno, como popularmente se lo conoce, fue muy bien recibida por la comunidad en las redes sociales. El médico de carácter frontal y sin pelos en la lengua, ostenta una importante popularidad. De hecho, fue candidato a intendente en 2007 y 2011. También ganó las elecciones intermedias de 2009.
Más allá de las conocidas condiciones de Ortega, es correcto afirmar que el intendente interino no tenía demasiadas opciones. En un clima de crisis institucional como el que atraviesa la salud local, que incluye problemas de funcionamiento, edilicios y de aparatología, la gran mayoría de los profesionales considera que las condiciones no están dadas.
En un mundo distinto luego del paso de la pandemia; y en una ciudad que se quedó con un único efector de salud, en Giles nada cambió en relación a la planificación y política sanitaria. Pasan los nombres y a pesar de los esfuerzos -que se hacen-, los resultados son los mismos. Evidentemente no se trata de fortuna ni de buenas intenciones, la salud de San Andrés de Giles necesita un nuevo plan, inversión y otro camino a seguir.



