Ayer después del sufrido partido entre Argentina y Francia, la locura fue total. En San Andrés de Giles el centro se llenó de chicos y grandes, miles de vecinos celebraron todos juntos que la Selección Argentina ganó la copa del mundo en Qatar. Las perlitas locales fueron muchas: desde la camioneta pintada de Marito Terreri hasta una copa enorme que empezó a guiar una procesión de gente tras ella. Sin embargo, el camión cargado de hinchas que llegó a la plaza fue la frutilla del postre de un festejo que todavía sigue.
Comenzó su marcha desde Cucullú con 5 hinchas que saltaban y festejaban el logro del seleccionado argentino. Pero en el camino se fueron sumando mas y más hinchas que se acomodaban, cómo podían en la caja del camión. En diálogo con Infociudad, Lucas “Termy” Guillet, el dueño del camión, nos contó la historia detrás de esta locura tan hermosa. La idea surgió un poco en chiste y un poco en serio durante la previa del partido. “El sábado estábamos con mis amigos en casa y pensábamos: ‘¿dónde vamos si salimos campeones?’ Al obelisco no llegamos. Bueno, si salimos campeones enganchamos el semi en el camión y salimos todos en caravana a Giles, total qué van a decir”, dijo Lucas horas antes de la final que nos convertiría en campeones del mundo.
En el momento, todos se rieron, pero ayer después del remate decisivo de Montiel en los penales, mientras todos festejaban, Lucas Guillet se fue directo a poner el camión en marcha. “Cuando lo saqué, no lo podían creer, salimos de acá con mis amigos, eran cinco nada más, pero cuando estábamos llegando a Giles, gente que veíamos, empezamos a subir. Los chicos empezaron a cantar ‘subí al camión, subí al camión’, yo iba tranqui manejando, ahí se empezó a llenar”, cuenta entre risas y con poca voz, después de tanto festejar.
Hoy los videos del camión repleto recorren las redes sociales de muchos vecinos. Sin dudas, será un recuerdo que nos quedará grabado en la memoria y guardado en nuestros corazones. “Por suerte, todos se coparon, no pasó nada”, reflexiona Lucas hoy. “La verdad es que fue una locura, pero una locura linda. El que es campeón del mundo festeja como quiere, ¿no?”






