El aumento de las tasas por servicios urbanos es el tema del verano en San Andrés de Giles. En los últimos días comenzaron a llegar las primeras boletas a los domicilios y la bronca estalló en las redes sociales. El incremento fue contundente.
En el cierre del 2019, la administración Puglelli quedó en offside. El ajuste llegó a los festejos populares, horas extras y hasta tuvo complicaciones para pagar salarios. Esto último ocurrió, entre otros factores, porque el intendente decidió usar un ahorro para pagar obras que Vidal no abonó en tiempo y forma. Finalmente fue Alberto Fernández quién envió el salvavidas con un Aporte del Tesoro Nacional (ATN) millonario.
Para empezar a equilibrar la balanza, el municipio se propuso comenzar el año recaudando más. Para eso el Honorable Concejo Deliberante, donde el oficialismo tiene amplia mayoría, y los Mayores Contribuyentes, aprobaron la ordenanza Fiscal Impositiva N°2243/19 con notables incrementos en algunas de las tasas. La realidad indicaba que Giles tenía un atraso importante en materia tributaria, de hecho, por los tarifazos de la gestión Macri, los importes por servicios locales prácticamente se congelaron por dos años.
Luego de esta secuencia, la actualización de las tasas programada por el municipio fue sin anestesia. El sector céntrico y la zona rural fueron las que más sintieron el incremento que en algunos casos alcanza el 300%. Sobre esta situación, el oficialismo destacó que el aumento incluye la sumatoria de nuevos servicios que allí se prestan. Especialmente en el centro urbano.
Un caso testigo que tomo Infociudad es el de una vivienda céntrica de 13 metros de frente (Foto). En 2019, el titular pagó $2.446,40 por el año completo ($203 mensuales); ahora el resumen cotizó el 2020 en $7339,20 ($611 mensuales). En este ejemplo particular, el aumento llega al 200%. Esta medida se toma realizando el pago anual que obtiene el 20% de descuento.
Teniendo en cuenta que esta vivienda, de importantes dimensiones, está en pleno centro y cuenta con todos los servicios, termina siendo irrisorio pagar $203 mensuales como antes se abonaba. Sin embargo, el modo abrupto del aumento es una de las críticas que más se escuchan. En otros casos, los vecinos estallaron de bronca porque el aumento también se realiza en zonas donde el servicio que brinda el municipio es precario.
Otro de los problemas es el anticuado modo de recaudación que tiene el municipio. Las boletas llegan a los domicilios, algunas se pierden en el camino, y solamente se pueden abonar en el Palacio de calle Moreno. Algunos vecinos destacaron que tardaron hasta 40 minutos para pagar sus obligaciones. El sistema es obsoleto.
La nueva ordenanza Fiscal Impositiva también aumentó los servicios sanitarios (se abonará cerca de 300 pesos mensuales) y la tasa de seguridad e higiene. Otros de los incrementos se notarán en los impuestos al parque automotor, el cementerio (casi el doble), el Jardín Brotesitos (1.900 pesos) y el Geriátrico (aumentó un 150% y pagará 15.000 pesos).
El atraso en materia tributaria de la gestión Puglelli es elocuente y fue advertido por este medio en diversas oportunidades. Si se suman todos los recursos que percibe el Estado local, solo el 20% son propios. Años de inflación desmedida y devaluación obligaron el incremento de las tasas; sin embargo, este caso parece estar guionado en el apuro, con poca planificación y sin tener en cuenta los posibles efectos colaterales.



