Pasaron más de 36 horas del incendio en el basural del Corralón Municipal y el humo continúa entre nosotros. La noche no fue fácil para los gilenses de la zona céntrica, como tampoco lo son estas primeras horas del día.
Tras un arduo trabajo de los Bomberos Voluntarios en la jornada del domingo, al día siguiente, fueron los empleados del sector quienes continuaron las tareas para controlar el fuego. Con palas removieron el lugar y evitaron que las llamas se propaguen. Sin embargo, el lugar sigue produciendo humo.
Anoche el viento norte llevó a la nube al centro del casco urbano, complicando la respiración de muchas familias. De hecho, una familia compuesta por un matrimonio y dos niños, que habita en la calle Rivadavia, tuvo que dejar su casa de dos plantas por el ingreso del humo.
La situación obligó al Colegio Los Robles, situado a 700 metros del Corralón Municipal, a suspender nuevamente las clases para la jornada de hoy. En un comunicado enviado a los padres destacaron que “con el propósito de evitar complicaciones en la salud de los alumnos, personal docente y no docente, el Secretario de Salud de la Municipalidad Dr. Diego Schiaffino, considera oportuno recomendar la suspensión de clases para el martes 24/9”.
Las autoridades del colegio consideraron también en el escrito que la situación “mejoró” pero que “sigue habiendo mucho humo y preventivamente sugiere tomar medidas en forma anticipada y organizada. La decisión adoptada obedece a cuidar la salud de cada uno de nuestros alumnos”.
En el frigorífico propiedad de La Piamontesa S.A. ayer por la tarde se normalizó su funcionamiento. Hoy los trabajadores pudieron comenzar a desarrollar sus tareas en el lugar.
Esta mañana el humo disminuyó en comparación con el lunes, aunque el olor -por momentos insoportable- se sigue sintiendo igual. Por el momento, no se sabe cómo se originó el fuego que dejó bajo una cortina de humo a toda una ciudad. Las dudas crecen.



