El pasado 30 de mayo, Infociudad contó en exclusiva que la “tosquera de los millones” había sido clausurada por el municipio. Sin embargo, unos días después, la misma volvió a operar de manera normal.
Esta situación fue llevada al HCD por Unidad Ciudadana, siendo la concejal Marina Moretti (UC) quien expresó su asombro con la situación: “Me dijeron que arreglaron de palabra para firmar un convenio. Pero nadie conoce los términos. Queremos saber qué es lo que pasó, pero no como concejal sino como ciudadana. Parece que están operando con permisos informales. Esto es cada vez más oscuro”.
La U.T.E. conformada por las Empresas José Cartellone Construcciones Civiles S.A., Decavial S.A.I.C.A.C. y Esuco S.A. comenzó con la tramitación nacional y provincial, pero dejó para el final lo correspondiente al plano local. A pesar de ello, la explotación de la tosquera ubicada en la RN. 7, a pocos metros del camino que conduce a Heavy, se inició igual sin habilitación alguna. Pasaron más de 18 meses y una denuncia formal; sin embargo la tosquera siguió trabajando.
Según fuentes consultadas por Infociudad, por el tiempo de trabajo, esta firma en particular tendría que haber aportado cerca de cinco millones de pesos en tributos. Una fortuna, teniendo en cuenta los ingresos que puede conseguir el municipio por actividades similares.
El edil Eugenio Lacanette (C) también fue muy crítico con el caso. “Me llama poderosamente la atención lo que está pasando. Esta empresa inició un cráter a la vista de todos sin autorización. Hay falta de ética y profesionalidad de los funcionarios públicos” sentenció.
Desde el oficialismo la respuesta no tardó en llegar. Toto Puglelli (FR), hermano del intendente, dijo que “la cantera fue habilitada porque ya completaron los papeles que faltaban”. Mientras que el edil Bautista Castaños (FR) amplió “se realizaron dos pagos, uno de 70 mil pesos de anticipo de derecho de extracción y uno de 28 mil pesos de habilitación y se va a generar, respecto de los cálculos con intereses y multas correspondientes, un plan de pago que no va a exceder el plazo máximo de construcción que tiene la empresa”.
Las explicaciones no conformaron a Moretti quien afirmó que la tosquera comenzó a trabajar con “un acuerdo de palabra” del municipio tras la clausura. La ex senadora cerró el debate de manera tajante: “Se toman un año y medio para normalizar el uso y con 90 mil pesos nos quieren arreglar, se nos ríen en la cara. ¿A quien defendemos con esto? Queremos claridad para defender los intereses de nuestra comunidad”.
El caso no deja de llamar la atención. Sin habilitación local, con el uso conforme vencido y una denuncia por funcionamiento irregular previa, la tosquera siguió trabajando mientras el municipio miró para el costado. De hecho, ahora volvió a trabajar sin nisiquiera tener un plan de pago firme. La tosquera de los millones es, sin dudas, un papelón que genera muchas dudas por su desprolijo manejo.



