Anunciado. Desde que el Municipio construyó los nuevos lomos de burro en la Av. Scully (frente al Hogar Jorge Coll y el ingreso al Natatorio) ayer por la mañana; cada vecino que pasó predijo que algo serio podía ocurrir allí. Las estructuras, más que prevenir accidentes, los ocasionaron.
Los lomos, realizados con asfalto, presentan varias irregularidades. En primer lugar fueron construidos con una pronunciada altura que alcanza el nivel del cordón, muy por encima de la media. Además no se señalizaron con los carteles correspondientes –o en su defecto medidas provisorias-, ni fueron pintados con el material refractario. Un palo y un balde indicaban sobre la misma altura del lomo, el peligro que este representaba.
A todas estas fallas que cometió el Estado local, se suma la peligrosidad del contexto. Esa zona específica no cuenta con una buena iluminación, es transitada a velocidades medias o altas y tiene pocas vías de escape por su característica de avenida. El invisible lomo se transformó en una peligrosa trampa.
Según pudo revelar Infociudad, que estuvo en el lugar de los hechos, sucedieron tres accidentes protagonizados por motos, que fueron registrados por necesitar atención médica. Otros, aparentemente, no se comunicaron. Mientras que varios automovilistas denunciaron daños que estos lomos causaron en sus vehículos, incluso uno de ellos rompió la caja de cambios, contaron fuentes policiales.
El caso más grave fue cerca de las 19 horas de ayer, cuando una vecina que circulaba en moto embistió al lomo de burro sin notar su presencia. La joven salió despedida y se cayó a unos 15 metros de donde estaba la estructura. Por la gravedad del accidente fue llevada al Hospital San Andrés con un golpe en la cabeza y otras heridas. De milagro no fue una tragedia.
El parche humano
La aberración que realizó el Municipio, fue suplida por los inspectores de tránsito. Cuatro agentes municipales tuvieron que hacer guardia durante toda la noche para evitar nuevos accidentes.
A pesar del frío, los trabajadores señalizaron con balizas la peligrosa zona. Por momentos, los inspectores tuvieron que subirse sobre los lomos de burro (ver foto) para que los automovilistas adviertan la estructura.

Relatos
En las redes sociales fueron varios los vecinos que contaron sus historias particulares con los lomos de burro en cuestión. La mayoría de ellos, coincidieron en la necesidad de tomar una medida para reducir la velocidad en el lugar, aunque discutieron las formas.
“Me salvé porque mi moto es alta pero casi me mato y no hay luz tampoco como para ver bien las lomas” escribió Adrián B. en la foto del lomo que publicó Infociudad en Facebook.
“Las lomas de burro está bien, por qué es una avenida muy transitada, pero tenían que poner señal de aviso de noche no se ven” concluyó Pedro A. sobre esta situación.
“Mi marido iba con mi hija a menos de 20 kilómetros y casi se cae. No iba corriendo, ni nada. Quiso frenar y por las piedras que hay antes del lomo se le patinó la rueda ¿Y si se hubiese caído qué pasa?” comentó Yesica M.
“Una vergüenza hoy rompí mi auto, sin señalización. Yo rompí un auto espero que los de las motos estén bien” enfatizó Juanjo V.
*Todos los comentarios se pueden observar en el Facebook de Infociudad.
El modus operandi en discusión
La semana pasada, Infociudad contó que sobre Av. Ntra Señora de Luján, pasando la vía en dirección Giles – RP. 41, se colocó un lomo de burro hecho con asfalto. Mientras que sobre el Camino de Las Tropas también se improvisó con esta estructura.
Estos lomos de burro, que se hundieron al poco tiempo, tampoco fueron pintados ni señalizados correctamente. Es decir, lo de anoche no fue casualidad. De esta manera ya se venía procediendo en diferentes puntos de la ciudad.
Las posibilidades
La utilización de estos lomos de burro, construidos en asfalto, es un método que atrasa y está casi en desuso. Hoy la mayoría de estos reductores son de otros tipos de material, incluso ciudades vecinas como Mercedes y Areco ya los empezaron a reemplazar (ver foto).
Estos últimos tienen varios beneficios. En primer lugar no destruyen el pavimento ni necesitan mantenimiento, además son notablemente más visibles para las personas que por allí transiten.
Otra opción que pusieron algunos vecinos como opción más eficiente, es la colocación de un radar para el control de velocidad. Esta medida permitiría multar a quienes pasen por allí incumpliendo los límites establecidos.

Los carteles
Esta mañana la Municipalidad tomó algunas medidas para evitar futuros accidentes en el lugar. Aunque se especulaba con que las estructuras se iban a quitar, la decisión es mantenerlas.
Los trabajadores realizaron un relleno del lomo para aminorar el impacto de los vehículos, arrojaron cal sobre el asfalto, cambiaron el palo y el balde por una baliza, y a 100 metros incluyeron un cartel que avisa la presencia del lomo.




