La esquina de Rivadavia y Mitre es tal vez una de las más pintorescas de la ciudad. San Andrés de Giles todavía conserva parte del patrimonio de su historia grande en algunos edificios, aunque muchos hayan ido desapareciendo con el correr del tiempo ayudados por la ausencia de una legislación local que los proteja de verdad. Pasar por esa zona y admirar la estructura es casi una actividad usual de propios y ajenos a nuestro pueblo, el Club Almafuerte es el gigante de la mismísima calle principal.
Fundada en 1935 la institución se convirtió en poco tiempo en una potencia regional. Algunos de los socios de la primera hora recuerdan con nostalgia los “Bailes del Almafuerte” donde el Quinteto Imperial, Sandro y “Los del fuego”, “Palito” Ortega, Leonardo Favio y tantas otras estrellas nacionales desplegaron su arte en la mítica sede. La época de oro del club pasó, como la de casi todas las instituciones, en los tiempos actuales la figura social de las entidades no es la misma.
El comienzo del siglo XXI fue duro para los clubes, a la crisis social se sumó la económica. Algunos no sobrevivieron, otros quedaron en “piloto automático”, mientras que unos pocos lograron salir adelante. El Almafuerte fue uno de los últimos, con altibajos siguió y se reinventó. Siguiendo los pasos de Villa Manchi y Victoria, el aire fresco llegó al “Albiceleste”. Un grupo de jóvenes con raíces familiares en la historia de la entidad sumaron voluntades para que el club recupere protagonismo.
Oscar García, presidente de la institución desde hace casi dos décadas, reconoce el trabajo de los nuevos colaboradores del club “últimamente la actividad deportiva ha tomado mucho impulso gracias a estos muchachos, se ha formado una subcomisión de deportes y de eventos culturales donde está la sangre joven que se necesita en la institución”. La máxima autoridad del Almafuerte saluda a los “habitué” de la cantina y a su vez repasa parte de la historia grande de la entidad mientras dialoga con Infociudad.
El extenso período de García al frente de la gestión se dio en una época donde “nadie se quería hacer cargo del club”, recuerda. Hoy el dirigente encontró en los jóvenes nuevas energías “debo reconocer el esfuerzo y la actividad que le han dado, ellos tienen el total apoyo de la comisión directiva” sentencia en referencia a la flamante subcomisión de deportes y cultura.
La llegada de los refuerzos más importantes del último tiempo de la entidad fue casi de casualidad. Una disposición de la Liga de fútbol local obligaba a los equipos participantes a contar con una representación institucional. “Ante esa nueva reglamentación recurrimos a Oscar (García) por intermedio de Miguelo García, el club nos abrió las puertas y como condición teníamos que identificarnos más allá de lo futbolístico, de hecho todos los jugadores nos hicimos socios” recuerda Francisco Ponchione, integrante de la subcomisión.
La sociedad funcionó desde el principio. Los resultados deportivos acompañaron, Almafuerte volvió a ser campeón de la Liga luego de un largo período, el éxito llegó a fuerza de talento y organización. El campeonato institucional también se fue ganando, la subcomisión se puso al hombre la refacción del gimnasio “se pintaron las canchas, dentro de la de fútbol se hizo la de mini handball, mini cesto y básquet. También se consiguió una mesa de ping pong nueva, los aros de básquet, se pintaron los arcos, colocamos las redes nuevas y refaccionamos los vestuarios” cuenta Ponchione. La realización del evento cultural “Música en el balcón”, polladas y el aporte de la Dirección Nacional de Juventud fueron fundamentales para conseguir los fondos que permitieron llevar a cabo las importantes obras destacadas.
La subcomisión es también un ejemplo de evolución. Para ellos las tradicionales asambleas mutan con la ayuda de la tecnología “Generalmente nos comunicamos por Whats App, siempre la iniciativa la tienen Arturo y Federico García, como la mayoría está en Buenos Aires se nos complica para juntarnos. Pero cuando empezamos hacer las actividades nos ponemos las pilas todos y ayudamos en lo que podemos. Es lindo ver el avancen y formar parte del grupo” destaca la joven Florencia Albeverio una de las fieles simpatizantes del equipo de fútbol y colaboradora de la subcomisión.
El club del “Tío” Cámpora, como es mencionado popularmente tras el apoyo incondicional que le brindó el vecino durante sus años de influencia, desarrolla además diversas actividades. En su sede se realizan los tradicionales bailes para adultos “Ferimave”, mientras que en el plano deportivo cuenta con un equipo de fútbol, handball y hockey femenino. También en uno de los salones del club se alquila para la enseñanza de artes marciales.
El Almafuerte sigue siendo un grande de pie y la continuidad parece estar garantizada. Como destaca Oscar García se viene el “trasvasamiento generacional”. Las palabras del General Perón en una entidad con tintes justicialistas cierran a la perfección, el futuro para el club “albiceleste” entusiasma a socios y vecinos que entienden que las instituciones son parte de un patrimonio mayor. El de todos.






