Llegó a San Andrés de Giles hace 12 años con nuevos conceptos vinculados a la actividad física. Su nombre fue ganando fuerza con el tiempo y tras pasar por varias instituciones de la comunidad. Hoy Alejandro Díaz (46) consolidó su propio gimnasio, un lugar donde las disciplinas florecen.
Nacido en el barrio de Monserrat desarrolló su vida en torno al deporte. Desde su llegada a nuestra ciudad inculcó disciplinas mundiales para chicos y grandes que se animan a entrenar semanalmente.
El campeón metropolitano, bonaerense y argentino de Tae Kwondo WTF (estilo olímpico) ya se siente un vecino más. Con 30 años de trayectoria que incluyen campeonatos mundiales y competencias internacionales, Diaz es palabra autorizada en la materia.
IC: ¿Cómo fueron tus comienzos deportivos?
AD: De muy chico cuando iba a la primaria de mi barrio siempre ansiaba que llegue la hora de educación física por todas las actividades que realizábamos. Ya entrado en la secundaria un amigo me mostró las artes marciales y fue ahí donde me enfoqué. Al poco tiempo que arranqué a entrenar me presenté en torneos, tuve la suerte de ganar el primero y de ahí no pare más. En mi carrera formé parte de la selección nacional y viajé a varias partes del mundo, fueron 30 años maravillosos.
IC: ¿Cuándo se convirtió en profesión tu pasión por la actividad física?
AD: En realidad fue a consecuencia de otras actividades. Varias veces intenté ingresar al profesorado de educación física pero los entrenamientos, y el trabajo que tenía paralelamente, me impidió dedicarle el tiempo necesario. A los 25 años empecé a dar clases de lo que ya sabía y se me abrió más el campo cuando me perfeccioné en defensa personal. Aprendí otras artes marciales como la lucha en el piso (jiujitsu brasilero) y me capacité para ser instructor de tiro.
IC: Ya con una importante formación llegas a Giles. ¿Cómo fue el proceso hasta instalarte definitivamente con tu lugar?
AD: Cuando llegué a Giles hace 12 años empecé a dar clases en las instituciones locales, pero para mayor comodidad decidí hace dos años abrir mi propio gimnasio, es decir un sitio exclusivo para los alumnos.
Una de las características del lugar es que las actividades son variadas. Acá podes venir a hacer gimnasia practicando crossfit, que es una disciplina que se puede ajustar a cualquier nivel. También tenemos zumba para aquellas mujeres que prefieren ese tipo de entrenamiento. Pero además ofrecemos kick boxing, Taekwondo, Jiujitsu y Krav magá, son disciplinas que están dictadas por referentes nacionales que vienen a Giles semanalmente.
IC: Hay algunos que señalan al Cross Fit como una actividad peligrosa ¿Eso es real?
AD: Hay un mito que dice que es dañino pero no lo es así. En Estados Unidos la mitad de la población lo practica, desde el año 70 se instaló la rutina allá. Ahora lo conocemos con este nombre, pero es un entrenamiento eficaz que se viene haciendo en distintas disciplinas. Está inmerso en todas las actividades.
IC: ¿Hay una evolución de la población en acercarse a lugares como éstos para hacer actividad física?
AD: En líneas generales sí. En algunas actividades más clásicas bajó el número de usuarios pero hay otras que crecieron notablemente como el Jiujitsu. Este tipo de deportes creció a pesar de que todavía muchas especialidades aún no se conozcan popularmente.
Acá tenemos mucha gente que viene porque se da cuenta que cuando termina la jornada laboral le duele todo el cuerpo, aunque su trabajo tal vez sea estar sentado todo el día. Otros casos son por prescripción médica para bajar el nivel de colesterol o el estrés, la actividad física es ideal en esos casos.
La gente le está escapando al gimnasio tradicional. Ahora se busca interaccionar con más elementos y estar moviéndose.
IC: Hoy mencionaste que en la actualidad se buscan más actividades recreativas ¿Vos buscas también el fortalecimiento de los grupos de trabajo?
AD: Cada persona que entra es un caso particular en relación a la parte técnica y los objetivos que ellos mismos se plantean. Pero la inclusión en el grupo para nosotros es fundamental más allá de que los trabajos sean individuales. Estamos trabajando en un contexto.
Hay grupos que se ven periódicamente, algunos me dicen que estar acá es un cable a tierra. Transpiran la camiseta pero a la vez lo toman como un encuentro social. Es más hasta se formaron parejas o vienen matrimonios con sus hijos que juegan a un costado con algunos elementos. Por suerte afianzamos amistades.
IC: Por último ¿Cuál es tu opinión sobre Giles como ciudad dentro de las actividades físicas?
AD: Giles es siempre un desafío. A mí en lo personal me gusta demostrar que las actividades que tenemos la pueden realizar cualquier persona si tiene las ganas y el compromiso. Hay que querer y tener constancia. Acá, en esta ciudad, tenemos un gran potencial.






