“El tipo puede cambiar de Dios, pero hay una cosa que no puede cambiar: de pasión”. La frase corresponde a la película argentina ganadora del Oscar, “El secreto de sus ojos”. En un bar incógnito de la Ciudad de Buenos Aires, Pablo Sandoval (Francella) le explica a su compañero Benjamín Espósito (Darín) la trascendencia de los sentimientos en un apasionado futbolero.
Si de fanatismos se trata, Federico Dematei (25) era un claro ejemplo. Su pasión por el “Rojo de Avellaneda” no tenía explicación, aunque en realidad sí: lo suyo era amor. En la mañana del 24 de marzo de 2014, un duro accidente sobre la Ruta Nacional 7 se llevó la vida de tres jóvenes vecinos, entre ellos la de Fede.
Esta semana, a poco de cumplirse tres años del triste día, el destino hizo que su familia encuentre una foto de Fede alentando al club de sus amores. Como indica su hermana Stefanía en las redes sociales, el joven estaba en “su salsa”. El hallazgo trajo aparejado un comentario de un compañero de las tribunas que rápidamente se comunicó con ellos: “ese día Fede estaba re contento, no veía la hora de compartir esa foto en todos lados”.
El mensaje de su amigo se entiende al ver la imagen. “El Dima”, como lo llamaban en su entorno íntimo, era alegría en el día a día gilense, pero felicidad cuando pisaba el “infierno encantador” de su club.
El emotivo recuerdo impulsó a su familia a emprender una campaña con el fin de regalarle una sonrisa a Fede, donde sea que esté. Como cuenta Stefanía en Twitter, la idea es que algún jugador del club comparta la imagen publicada (ver enlace) de ese feliz momento.
La sentida iniciativa #UnaSonrisaParaFede ya se inició y hoy recorre cada perfil de aquellos que conocen la historia. El fin está claro: sólo se trata de una merecida caricia para un hincha que, como señalan algunos trapos en el estadio del club, siempre “está presente”.
#UnaSonrisaParaFede pic.twitter.com/uRXXMUKKc3
— Stefania Dematei (@DemateiStefi) January 25, 2017




