Bajo el lema de este año, “Acceso equitativo para todos”, la comunidad médica global pone el foco en la hemofilia, una patología que afecta a miles de argentinos. Se trata de un trastorno hereditario donde la sangre no coagula de manera adecuada debido a la ausencia o deficiencia de proteínas específicas, conocidas como factores de coagulación.
¿Qué es la hemofilia y cómo se manifiesta?
La hemofilia ocurre cuando el cuerpo no produce suficiente Factor VIII (Hemofilia A) o Factor IX (Hemofilia B). Al carecer de estos componentes, las personas afectadas pueden sufrir sangrados prolongados después de una lesión, pero lo más delicado son los sangrados internos, especialmente en articulaciones como rodillas, codos y tobillos.
Señales de alerta para padres y médicos:
- Aparición frecuente de moretones grandes sin causa aparente.
- Sangrado excesivo ante cortes pequeños o tras extracciones dentales.
- Hinchazón, dolor o rigidez en las articulaciones.
- Sangrado inusual después de las vacunas.
El diagnóstico: un paso vital
La precisión en la detección es fundamental. En la mayoría de los casos, la enfermedad se hereda a través del cromosoma X (lo que explica por qué la mayoría de los pacientes son hombres y las mujeres suelen ser portadoras), aunque en un tercio de los casos ocurre por una mutación genética espontánea sin antecedentes familiares.
Detectarlo a tiempo mediante un análisis de sangre específico permite iniciar el tratamiento profiláctico. Esto consiste en la administración del factor faltante para prevenir hemorragias espontáneas, evitando así daños crónicos en las articulaciones y garantizando una calidad de vida igual a la de cualquier otra persona.
Vivir con hemofilia hoy
Afortunadamente, el paradigma ha cambiado. Lejos de las restricciones del pasado, hoy los especialistas alientan a los pacientes a realizar actividad física, estudiar y trabajar. El conocimiento del entorno (familia, escuela, clubes) sobre cómo actuar ante una emergencia es la herramienta más poderosa para la integración.
En San Andrés de Giles, ante cualquier duda o sospecha por síntomas de sangrado persistente, la recomendación es consultar de inmediato al médico pediatra o de cabecera para realizar la derivación correspondiente a hematología.
El Día Mundial de la Hemofilia 2026 reafirma que el diagnóstico es la puerta de entrada a la atención, la protección y la esperanza para millones de personas que, hasta hoy, permanecen invisibles ante el sistema de salud.





