Por Sofía Stupiello
Victoria Ocampo, Coordinadora de ATTTA Chivilcoy (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgeneros) habló con Infociudad sobre la situación del colectivo LGBT en la Provincia de Buenos Aires y sobre el seguimiento del caso de Federico que hacen desde la organización.
IC: Desde tu experiencia como Coordinadora de Chivilcoy, ¿cómo ves la situación del colectivo trans en ciudades como la nuestra?
VO: Todas las ciudades de alrededor siguen siendo muy conservadoras, empezando por Mercedes. El año pasado fuimos a una marcha en pedido de justicia por Sofía Santillan, una compañera que habían asesinado. Fuimos rodeadas por policías, nos sacaron fotos, nos hicieron un cordón. Las compañeras de Mercedes están viviendo como hace 20 años atrás vivíamos en Chivilcoy. Todavía hace falta mucha visibilización. Si bien en Chacabuco ya tienen a una chica trans trabajando dentro del municipio, igual caminas por la calle y la gente se asombra, esa cosa que tienen los pueblos respecto a lo diferente. Acá tenemos un consultorio de diversidad, con médicos, psicólogas, yo como enfermera, tenemos una trabajadora social, hacemos talleres, y demás. La gente está acostumbrada a vernos porque participamos de todos los eventos públicos. La idea es que sepan que formamos parte de la comunidad, que tenemos voz y voto y que vamos a estar en todos los eventos de la comunidad porque nos corresponde como personas.
IC: En Argentina se ha avanzado con la Ley de Identidad de Género y con el Cupo Laboral Trans. ¿Cuáles son las conquistas que aún faltan?
VO: El año pasado se aprobó por unanimidad en Chivilcoy la aplicación del cupo laboral trans. Ya tenemos dos compañeras en el municipio, y este año vamos por 5 puestos más. Sin embargo, esta ley está aprobada pero no reglamentada, por lo tanto cada municipio se adhiere si quiere a esa ley, no tiene obligación. Desde ATTA fuimos a golpear todas las puertas para explicarle a cada concejal la importancia de esto: nuestro colectivo muere entre los 35 y 40 años, eso aún no ha cambiado. Ese promedio de vida se da por falta a todos los accesos: a la salud, a una vivienda, a un trabajo digno, la exclusión familiar, educativa, si a los 13 te echan de tu casa por autopercibirte difícilmente puedas seguir estudiando. El único medio de supervivencia que le queda al 90% de las mujeres trans es la prostitución. No creo que a nadie le guste no saber si te van a cagar a palos, si te van a pagar, si te van a matar. La lucha que seguimos teniendo es por la equidad.
IC: ¿Cómo es el seguimiento del caso de Federico desde ATTTA?
VO: Con Federico hay una persecución laboral. Con mi marido, coordinador de hombres, viajamos a San Andrés de Giles para ver qué pasaba. En el Municipio nos atendió el Director de Personal con una abogada, nos manifiestan que era un excelente empleado, que era tan bueno que lo cambiaron para beneficiar al lugar al que lo trasladaban. El caso está siendo tratado por la Defensoria LGBT Nacional, por ATTTA, por la FEDERACIÓN Argentina LGBT. Exigimos que sea reincorporado. Hablaría muy mal del municipio si, un empleado excelente como nos dijo el Director de Personal, a los dos meses después de sentir una persecución, es despedido.



