El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires que conduce Cristian Ritondo emitió días atrás el boletín número 18 en el que estableció en la resolución 358 de 2018 que a partir del 1° de abril aumentará el salario de cada policía para brindar seguridad en “espectáculos o reuniones públicas” (categoría 5), ítem que abarca los partidos de fútbol.
La resolución afecta a los clubes que participan tanto en la Liga de Areco como en la de Mercedes. Así, los efectivos que antes percibían $88 por hora, ahora recibirán $183 (108% más). Como cada policía permanece cuatro horas en el estadio, a partir del 1° de abril cobrará $732. En San Andrés de Giles se necesita un mínimo de 10 oficiales por partido, lo que trae aparejado un incremento de casi $4.000 a los clubes por encuentro disputado.
La situación es delicada. Según pudo averiguar Infociudad un equipo local necesita entre árbitros y polícia, para jugar la fecha, cerca de $18.000. Teniendo en cuenta que el costo de la entrada es de $50, una institución necesita vender más de 350 entradas para sólo salvar los gastos. En el parque municipal el corte de “tickets” a penas supera los 150 espectadores.
En la actualidad un equipo que milita en la Liga de San Antonio de Areco necesita aproximadamente $48.000 mensuales para sólo pagar traslado, árbitros y seguridad. Los números no cierran para el fútbol cuando el tarifazo está de moda, más aún cuando la mayoría de estos no cobran a las familias por la formación deportiva de los niños bajo tutela de profes y papás que se suman a colaborar.
Estos últimos son los que hoy suelen repetir que con los aumentos el club se limita a su función deportiva. Los altos precios impiden que las instituciones puedan programar grandes obras edilicias cuando sus ingresos apenas alcanzan para cubrir los gastos del fútbol. El progreso deberá esperar.
La mayoría de los clubes locales no perciben ayuda del estado municipal. Los subsidios se entregan esporádicamente y muchas veces sin un criterio claro. Estas cosas no se resuelven únicamente con material deportivo, más aún cuando las instituciones son un pilar fundamental de la inclusión social y la formación de los jóvenes.
En la actualidad los clubes tomaron diferentes medidas respecto a la problemática. La Liga Mercedina suspendió su fecha, mientras que la de Areco analiza realizar diversas presentaciones en los espacios legislativos de la región. Las medidas de la provincia ponen en “jaque” al fútbol amateur.




