Desde el sábado y por lo menos hasta mañana miércoles, los niveles de estrés calórico que se miden para el ganado bovino supera los 84 puntos de referencia según el SIGA, la nueva herramienta del INTA. Esa tabla de referencia, indica que a partir de los 84 puntos se considera emergencia. Según especialistas, si supera los 90, hay riesgo de muerte.
La ola de calor se hizo presente en los últimos días y dejó como resultado cientos de novillos muertos en distintos campos y feedlots como en camiones que van de las ferias de remates a los campos. Si bien las grandes mortandades se dan al principio del verano, cuando los animales no alcanzan a aclimatarse, los niveles de estrés calórico marcaron un récord.
Giles sufre el calor
Cuando se registraron los primeros calores en nuestra zona, la preocupación de los productores creció. Un feedlot local acudió a los Bomberos Voluntarios para que estos refresquen a los animales.
Sin embargo, las altas temperaturas pudieron más. El empresario ganadero perdió una buena cantidad de vacas –alcanzarían las 100– que fallecieron como consecuencia del estrés calórico. La pérdida económica rondaría los dos millones de pesos.



