La situación de San Andrés de Giles en relación al avance de la pandemia no escapa de la realidad nacional. El protocolo se activa con mayor regularidad y los casos positivos van en aumento, de hecho, desde el lunes a la fecha se registraron 9 nuevos contagios. Cifra que nos pone en una situación de alerta.
El incremento de contagios trajo a la discusión la posibilidad de retroceder de fase. Cabe mencionar que la provincia de Buenos Aires determinó 5 instancias según la gravedad de la transmisión del virus en la zona específica. Giles se encuentra en la 4, una de las más permisivas, desde hace más de un mes.
Ante esta situación, Infociudad consultó a funcionarios del gobierno bonaerense sobre la posibilidad de que nuestra ciudad pase a fase 3. Estos citaron como norma explicita la última circular enviada días atrás: “dicha fase alcanza a los municipios en donde se haya producido un brote o un aumento significativo y repentino de casos COVID y que a partir de la identificación de los primeros casos autóctonos, se observe un incremento en la velocidad de transmisión, medida en términos de tiempo de duplicación, o la ocurrencia de casos autóctonos en donde se verifique que la cadena de transmisión se corresponde con un escenario de transmisión comunitaria”.
Siguiendo esta norma, Giles podría adecuarse. Es decir, en los últimos días se produjo un aumento significativo de casos COVID pero todavía resta definir si es concreta la circulación comunitaria del virus. Sobre esto último cabe aclarar que, en la mayoría de los contagios, el virus fue importado de otras ciudades, aunque en algunos vecinos el nexo epidemiológico es todavía una incógnita. Para muchos profesionales de la salud, la transmisión comunitaria en Giles es factible. Incluso las mismas autoridades municipales lo dejaron entrever en la última conferencia de prensa oficial.
Para la gestión Puglelli esta semana es clave. Fuentes del área de prensa municipal revelaron a este medio que si se ajustan a la circular es la provincia de Buenos Aires quien debe determinar el cambio de fase, sin embargo, afirmaron que el poder real lo tiene el intendente Puglelli: “dentro de la misma fase él puede poner más restricciones, tiene la facultad de hacerlo”.
Es por eso que la actual gestión evalúa un nuevo plan de acción que no esperaría los tiempos de la provincia. “De acuerdo a los resultados de esta semana se va a tomar alguna decisión, vamos a analizar más profundamente con la intención de hacer una modificación por lo que está pasando” confirmaron desde el municipio a Infociudad. Es decir, si no es por cambio de fase dictaminado por la provincia, puede haber un decreto que ponga nuevas restricciones.
En este marco, el intendente tiene sobre la mesa una carta fuerte para jugar. Sí Puglelli se definiría por la fase 3, las actividades como el servicio doméstico, la obra de construcción privada, las ventas al por menor de textiles, prendas de vestir, calzado y juguetes y las salidas de esparcimiento, quedarían en suspenso por tiempo indeterminado. Aunque entendiendo el poder que tiene el Jefe Comunal, el recorte podría ser menor o mayor. Incluso ir por otros rubros que no figuran en la nómina bonaerense.
La situación preocupa y ocupa. Las autoridades avanzan sabiendo que están muy expuestos al virus, incluso, en la última semana un trabajador de la municipalidad dio positivo de COVID. Cuándo todo indicaba que nos preparábamos para el final de la pandemia, la aparición de nuevos casos obliga a repensar la estrategia. O por lo menos, revisar lo realizado.



