Infociudad se hizo eco de los reclamos de los vecinos en la jornada de ayer. La falta de agua o baja presión, es un problema que la actual gestión no puede solucionar. De hecho, se agrava con el paso de los años y las altas temperaturas.
El martes de súper calor dejó en evidencia la problemática que ya no parece distinguir los barrios. En las redes sociales se vieron los principales reclamos, incluso varios vecinos llamaron a las distintas FM para contar su situación particular.
Desde el municipio hablan de problemas con las bombas, cañerías que no dan abasto, pérdidas y uso indebido. También se tiran la pelota entre las áreas de acción sobre el asunto, diciendo que Inspección General no controla a los vecinos la utilización de este recurso.
Si bien algunas ciudades de la provincia presentaron conflictos en los últimos días, la mayoría de ellas son del Gran Buenos Aires donde la aglomeración de vecinos es mucho mayor a la local. De hecho, las ciudades vecinas no evidencian problemas.
El relato de los vecinos se divide entre los que tienen las “canillas secas” y aquellos que hablan de baja presión. Más allá del incorrecto uso, por ejemplo para regar veredas y calles, es evidente la ausencia de una planificación política para brindar un servicio mejor.
Un ex funcionario de una vecina ciudad, consultado por Infociudad, destacó que en Giles deben incorporarse “muchas más bombas” y “hacer nuevas perforaciones”. Estos dos trabajos, según su criterio, serían suficientes para paliar esta complicada situación.



