“Si te digo cuando juntarnos seguramente me voy a olvidar, no soy bueno con esas cosas. Hablá con Karen y anotate en la agenda en el horario que quieras”. Cuando concreté la nota me respondió así, con total franqueza vía whatsapp. Al día siguiente llegué al lugar para asegurar la audiencia: Jueves 19.30 hs. Antes de mi turno había unas 7 u 8 personas. “Desde que llegó todo cambió, recibe vecinos permanentemente. Hay más actividades. Cuando arranqué estaba acá sólo tres días. Ahora vengo toda la semana y casi que ni nos alcanza” me contó Karen, encargada de resolver las cuestiones administrativas en la Parroquia San Andrés Apóstol.
El Cura Párroco, Hernán Arturo López me recibió para charlar sobre los jóvenes, sus roles y la relación de la Iglesia con ellos. La única vez que había entrevistado a una personalidad de la institución, cuando recién me iniciaba en el mundo del periodismo, la nota había sido demasiada distante. En esta oportunidad desde el saludo inicial me di cuenta que la historia era otra con Hernán. Su simpleza y cercanía con los vecinos de la que tanto se habla nos puso en un mismo idioma.
Hace casi dos años llegó a San Andrés de Giles proveniente de Junín. Su ciudad natal. En las charlas que mantuvo con los medios de comunicación se mostró próximo a la juventud y sus preocupaciones, discurso que en la actualidad forma parte de su eje: “a veces algunos piensan que hay que salir de la normalidad para ser un joven cristiano pero la realidad es que tienen que serlo en la vida normal, sabiendo el riesgo de las cosas pero con la libertad de decir sí o no. La Iglesia está a favor de la alegría, de la vida, de que un joven este siempre feliz y este bien”.
En sus reflexiones asimila que el mundo a veces concentra su esfuerzo en intentar, sin rédito, sacar a Dios de nuestros días. Partiendo de esa premisa resalta el papel de los jóvenes con la Iglesia: “estamos viviendo una etapa de resinificar la vida, de re direccionarla, ellos son el futuro de la Iglesia y de este mensaje. Son el futuro de seguir transformando el mundo de llenarse de Dios en una normalidad con Jesús”. Y agrega “son el aire fresco ese que nos pide el Papa de llevar alegría en la realidad que vivimos, de contagiarla con esta fuerza joven”.
Las preocupaciones de la juventud para el Cura Párroco principalmente están en las adiciones. Al contrario de los que algunos piensan son ellos los que se preocupan y ocupan de esta problemática “Los chicos ven el que está al lado, al que se está pasando de rosca, al que ya se puso agresivo y se separa. No hay que tomar con tanta liviandad esta problemática tan fuerte como es el narcotráfico que ataca y destruye a nuestros jóvenes”. A su vez destaca donde está el principio de la cuestión “Como comunidad negar tener un problema es lo primero que va en contra. Negar la realidad que nos toca vivir, no mirar hacia adentro y el otro es un error. Porque el problema que para nosotros, no es nuestro, pronto lo será”.
El tiempo con Hernán pasa rápido. Los conceptos que trata son diversos e interesantes como su mensaje final: “sigan apostando a la alegría, a la verdad, al ímpetu, a la fuerza que tienen para transformar a la realidad, aquel que se anime a recibir y acercar el mensaje de Jesús que lo haga que va a vivir más feliz. Va a vivir mejor. Para lo que precisen acá estoy, en la parroquia para servirles, para ayudarlos”.




